- En plenaria se expusieron preocupaciones sobre microtráfico, salud mental, política de cannabis y ejecución de convenios en prevención.
En Sesión Plenaria del Concejo de Bogotá, en el Recinto los Comuneros, la bancada del Polo Democrático realizó un debate de control político acerca del balance intersectorial sobre prevención del consumo de alcohol, tabaco y drogas en infancia y juventud en Bogotá.
La concejal Rocío Dussán Pérez (Polo) advirtió que en más del 60 % de los colegios públicos de Bogotá hay presencia de microtráfico en sus alrededores, lo que incrementa el riesgo de consumo entre los estudiantes.
Entre enero y junio de 2025, la Secretaría de Educación registró 4.460 casos de consumo en colegios de Bogotá. Las principales causas fueron problemas personales (30,4 %), experimentación (28,1 %), búsqueda de placer (21,1 %) y otros factores (13,9 %).
Prevención en los colegios
Dussán subrayó que la salud mental, ligada a los problemas personales de los niños, debe ser un eje central de la política pública. Además, instó al alcalde Carlos Fernando Galán a reforzar la articulación entre las secretarías de Salud, Educación y Seguridad.
La secretaria de Educación, Isabel Segovia Ospina, destacó que el programa Escuelas de Emociones busca atender la salud mental en los colegios. Advirtió, además, que los vapeadores ya superaron al cigarrillo como la sustancia de mayor impacto entre niños y adolescentes en Bogotá.
Dussán y su bancada cuestionaron que la política sobre cannabis siga siendo prohibicionista y punitiva, en lugar de preventiva y basada en derechos humanos. Señalaron que el enfoque actual castiga al consumidor mientras es laxo con las redes de narcotráfico: hoy operan 196 organizaciones criminales y 352 expendios en 16 localidades, con una caída en los operativos frente a años anteriores. También advirtieron que la falta de regulación efectiva desconoce sentencias de la Corte Constitucional y mantiene una desconexión entre consumo, distribución y salud pública.
Posturas en contra del enfoque del Polo
El concejal, Samir Bedoya Piraquive (Partido Mira), cuestionó a la bancada del Polo al señalar que sus planteamientos parecían una apología al consumo y no a la prevención en niños y adolescentes. Reconoció el derecho de los adultos a consumir, pero recalcó que la prioridad deben ser los menores y que se hace una lectura errónea de la sentencia de la Corte Constitucional.
La cabildante, Diana Diago (Centro Democrático), advirtió que el debate no puede reducirse a la interpretación de la norma, pues los niños no tienen capacidad de decisión. Se mostró en contra de cualquier lectura que acerque el consumo a menores y pidió a la Secretaría de Educación reforzar la prevención con el compromiso de los padres.
El concejal José del Carmen Cuesta (Colombia Humana) respaldó las posturas del Polo Democrático y advirtió que las presiones morales y religiosas han impuesto una visión prohibicionista. Sostuvo que los consumidores no pueden seguir siendo objeto de políticas públicas violentas.
La concejal Donka Atanassova Iakimova (Polo) advirtió sobre posibles irregularidades en el convenio de cooperación 0001-2025 entre el Distrito y Naciones Unidas, al señalar el alto costo de dos secciones de comunicaciones para la política pública de prevención del consumo de sustancias psicoactivas. El primero asciende a 50 millones de pesos para producir al menos cinco piezas virtuales de comunicación, y el segundo a 100 millones para la realización de un conversatorio virtual. La Concejal cuestionó si los valores asignados corresponden realmente a la ejecución de esas actividades.
El secretario de Salud, Gerson Orlando Bermont Galavis, explicó que Naciones Unidas fija los lineamientos de política, pero su aplicación depende de la gestión local.
Concluido el orden del día, se levantó la sesión plenaria ordinaria. La transmisión completa está disponible en el canal oficial de YouTube:
https://www.youtube.com/watch?v=YGErRvVAsQ0
https://www.youtube.com/watch?v=LrDGY-TtU18



