“Están dejando colapsar la salud de los maestros”, así lo denuncia el concejal Juan Baena, al revelar la crítica situación financiera del Fondo de Prestaciones Sociales del Magisterio (FOMAG), Hoy se terminan los contratos de los profesores con los prestadores de salud.
De acuerdo con Baena, líder de la bancada del Nuevo Liberalismo, el modelo de salud del magisterio, lejos de representar una mejora, ha puesto en riesgo la sostenibilidad del sistema. Hoy representa una amenaza no solo para los docentes, sino para todo el país, pues el Ejecutivo pretende replicarlo a nivel nacional.
“A un año de su implementación, el nuevo modelo ha generado serias dificultades en la atención, un aumento desbordado de quejas, ausencia de auditoría efectiva y tarifas más costosas que las del régimen general. El Gobierno Nacional vendió este nuevo modelo como un avance hacia una salud pública más justa, sin intermediarios y con mayor control estatal. Sin embargo, la realidad es otra: estamos ante un sistema en crisis”, sostiene el concejal.
Según los informes oficiales, entre enero y marzo de 2025, las cuentas por pagar del sistema superaron los 706 mil millones de pesos, lo que equivale al 73 % del total de las obligaciones del FOMAG, administrado por la Fiduprevisora y recientemente reformado por el Gobierno Nacional. A esto se suma un incremento del déficit en 214 mil millones en apenas tres meses, lo cual elevó el pasivo acumulado a más de un billón de pesos. “Nos enfrentamos a un fondo que debe más de lo que tiene. Esto no es una alarma, es una emergencia”, enfatiza Baena.
Además, las pérdidas acumuladas de vigencias anteriores han aumentado en 300 mil millones de pesos, mientras los ingresos siguen cayendo. Solo en el primer trimestre del año, el déficit creció en 556 mil millones de pesos, es decir, más del 50 % respecto al cierre de 2024. Lo más alarmante, de acuerdo con el concejal, es que este debilitamiento ocurrió a pesar de haber recibido más recursos que en diciembre del año pasado.
“La promesa de un sistema más equitativo se quedó en el papel. Hoy los maestros enfrentan un servicio deteriorado, con demoras sistemáticas, desorganización crónica y barreras inadmisibles para acceder a servicios básicos. Se eliminó la intermediación privada, pero no se mejoró la eficiencia ni se garantizó un verdadero control público. Este no es un modelo replicable. Es un modelo fallido”, afirmó.

Baena también advierte sobre los riesgos estructurales que plantea la expansión de este modelo a nivel nacional, como lo contempla el proyecto de reforma a la salud impulsado por el Ejecutivo. “¿Es este el ejemplo que el presidente Petro quiere aplicar para todo el país? Si esto ya está colapsando para un sector como el magisterio, ¿qué podría pasar con el resto de la población? No se puede improvisar con la salud pública”, cuestionó.
“Hoy se terminan los contratos con los prestadores de salud. Los maestros ya están denunciando que les están diciendo que no los van a atender más. Aunque el Fondo ha respondido que la atención continuará sin traumatismos se necesitan claridades” , agregó Baena
El concejal hace un llamado urgente al Gobierno Nacional para que reevalúe el modelo y corrija los errores estructurales de diseño, financiación y operación que han llevado al FOMAG a este punto crítico. Asimismo, pide garantizar mecanismos efectivos de auditoría y control que impidan el avance de la corrupción y aseguren la transparencia en el manejo de los recursos públicos.
“Se necesita una transformación seria, técnicamente sustentada, financieramente viable y socialmente responsable. No podemos seguir improvisando mientras la salud de miles de colombianos se ve vulnerada”, concluye.







