El deprimido de la calle 94 ha sido una de las obras más cuestionadas de Bogotá; inició en el año 2009 bajo la administración de Samuel Moreno y aunque tenía plazo de entrega de 20 meses, solo hasta hoy los bogotanos podrán hacer uso de esta obra.
Fueron varios los problemas que presentó este proyecto, el más importante tuvo que ver con el consorcio a quien se adjudicó inicialmente la obra ya que su accionista mayoritario se vio envuelto en el “Carrusel de la Contratación” razón por la cual se caducó el contrato, adjudicándolo nuevamente a otro consorcio; este hecho ocasionó retrasos de casi dos años.
Otro inconveniente que surgió fue la no entrega de los estudios y diseños de manera completa por parte del contratista inicial, esto produjo que el valor de la obra se elevara cuatro veces más del valor estipulado inicialmente, pasando de 46 mil millones a 166 mil millones de pesos; a esto se sumaron varias demandas de los vecinos por fallas en las estructuras de sus edificios, inseguridad y congestiones.
Tras grandes esfuerzos, turnos dobles donde se trabajaba las 24 horas del día y un compromiso total por parte de la Administración de Enrique Peñalosa hoy los bogotanos recibieron esta obra con un 95% de avance; en un mes se estarán entregando las obras de desvío y las zonas peatonales.
“Resaltamos el compromiso del Alcalde Peñalosa con la Ciudad y lo animamos a continuar adoptando todas las medidas necesarias para que hechos como los ocurridos con el deprimido de la 94 no vuelvan a suceder; la falta de planeación en las obras de infraestructura ocasionan grandes pérdidas económicas para la ciudad, además de inconvenientes en materias de movilidad y seguridad”, puntualizó Roberto Hinestrosa.
Paola Andrea Vera
Jefe de Prensa






