El Concejal Julián Forero denunció que la Administración Distrital y varias entidades del sector han convertido el control político en un juego de CHANTAJE. Según el cabildante, sus proyectos en defensa de los conductores y motociclistas han sido bloqueados sistemáticamente, no por falta de sustento, sino por la retaliación de quienes no soportan su rigor frente a la Secretaría de Movilidad.
“Aquí no se castiga la corrupción, aquí castigan al que la denuncia. A mí me bloquean porque no me arrodillo ante la Secretaría de Movilidad, porque no negocio mis debates y porque digo las cosas de frente. Y en ese pulso los únicos que pierden son los ciudadanos: los conductores y motociclistas que todos los días sufren abusos, vías destruidas y comparendos injustos”, afirmó Forero.
El concejal recordó que ha presentado proyectos y propuestas claves para la ciudad:
- La creación de consejos de participación de conductores y motociclistas,
- Un plan real de seguridad vial y gestión efectiva del tráfico de la ciudad,
- Zonas de parqueo pago seguras y con garantías de custodia
- Zonas de parqueo temporal para domiciliarios y moto trabajadores
- Sistemas de control transparente a grúas, patios y agentes de tránsito
- La gran Mesa Distrital de conductores de vehículos particulares, motociclistas, conductores de aplicaciones, rutas escolares, transporte especial, transportadores de carga, movilidad eléctrica, domiciliarios, conductores de servicios funerarios, grúas particulares, entre otros. Un Decreto que tiene el Alcalde en su despacho aun sin firma.
Sin embargo, todas estas iniciativas han sido desechadas o archivadas por retaliación política. “A la Administración no le interesa mejorar la movilidad, le interesa callar a quienes exigimos transparencia y respeto por los derechos de la gente. Es un chantaje: si uno se queda callado, le aprueban todo; si uno controla de verdad, lo castigan”, denunció.
Pero Forero también advirtió que NO apoyará el nuevo golpe al bolsillo de los bogotanos que propone el alcalde Carlos Fernando Galán, quien pretende disfrazar un plan de incentivos para los más ricos mientras les pasa la cuenta a los comerciantes, a los pequeños y medianos empresarios y a cualquier ciudadano trabajador, imponiéndoles porcentajes adicionales en servicios vitales como la energía eléctrica, para financiar el alumbrado público.
“Eso no es sensato con Bogotá. En vez de frenar el despilfarro y la politiquería, quieren exprimir más a los conductores que a diario viven en el caos de la movilidad, tienen que soportar abusos, malos procedimientos, persecución, restricciones, vías en mal estado, pierden calidad de vida en los eternos trancones donde nunca existe apoyo de las autoridades, y olvidan que los conductores también pagan impuestos, permisos, trámites y por ende merecen ser escuchados y respetados. No me voy a arrodillar ante el chantaje que está acabando con los derechos de los conductores”, sentenció.
Forero enfatizó que no dejará de ejercer control político:
“Prefiero que me bloqueen los proyectos a convertirme en cómplice de la corrupción. Que quede claro: aquí hay un concejal que no se vende, y mientras me cierren la puerta a mí, se la están cerrando a los conductores, motociclistas, comerciantes y ciudadanos de Bogotá”.
El cabildante anunció que junto a los sectores del transporte impulsará una movilización ciudadana, para que el clamor de los conductores, motociclistas y comerciantes sea escuchado, y para que quede en evidencia la estrategia de chantaje, retaliación y abuso tributario que está operando en Bogotá.
Los abusos no se tapan callando a un concejal ni exprimiendo a los conductores. Se resuelven escuchando a la gente y brindando soluciones reales. Y esas, hasta ahora, brillan por su ausencia.
Concejal de Bogotá








