El motivo de dicha investigación se da tras la afectación a más de 40 mil personas de Guaymaral, que debido a que la EAAB desde octubre del año pasado redujo la presión del agua que llega al acueducto de dicho sector en más de un 50% mediante la instalación de una válvula reguladora que impide el paso normal del agua.
El Concejal Sanguino se pronunció al respecto e hizo énfasis en que está situación demuestra que en más de cuatro debates de control político realizados en 2012 a esa entidad, eran ciertos sus argumentos frente a que la EAAB viola las normas de libre competencia y da un trato discriminatorio a otras empresas de servicios públicos y se convierte en una clara obstrucción al libre mercado, con su propuesta de no vender radicalmente agua el bloque a los municipios aledaños.
De prosperar la investigación y de hallarse la responsabilidad, la empresa será sancionada hasta por 100.000SMLMV (58.950 millones de pesos) y los funcionarios serían sancionados con multas de hasta 2.000SMLMV (1.179 millones de pesos). Este podría ser otro detrimento patrimonial para los bogotanos.
El concejal Antonio Sanguino ha calificado la intención tajante de no suministrar agua en bloque como “un acto de inequidad territorial”, porque en su concepto, el hecho de que “Bogotá reciba el 80% de las aguas que capta y que trata de la región, y que luego le niegue ese derecho a los habitantes que están por fuera del perímetro de la ciudad, no es equitativo”.
Este caso se suma al pliego de cargos abierto por la Superintendencia de Servicios Públicos contra la EAAB por mala prestación del servicio en el caso de la recolección de basuras y otro porque algunos sectores de la capital el agua que se suministra a la población no cumple los debidos requisitos de calidad.






