Lo que la Alcaldía de Bogotá presentó como una gran hazaña para mejorar la movilidad de la ciudad, hoy es un escenario de abandono, robo e improvisación. La implosión del puente del intercambiador vial de Puente Aranda, que conecta la avenida de Las Américas, la calle 13 y la avenida carrera 50, fue puro show mediático.
El supuesto avance en infraestructura se convirtió en un dolor de cabeza para miles de conductores: los trancones en este importante corredor vial aumentaron hasta una hora y quince minutos más de lo habitual, afectando a trabajadores, estudiantes y comerciantes que día a día deben soportar el caos generado por una obra que no avanza.
Hoy el panorama es desolador: no hay obreros, la maquinaria está detenida y el IDU brilla por su ausencia. En lugar de progreso, lo que hay son personas inescrupulosas saqueando el mobiliario urbano de Bogotá, robándose las varillas, metales y materiales de la estructura, sin que nadie responda.
El Concejal Leandro Castellanos anunció que adelantará un control político para exigir explicaciones al director del IDU, Orlando Molano, quien celebró la implosión del puente como un “gran avance”, pero hoy tienen la zona sumida en el caos y la inseguridad.
“Este intercambiador, que debía ser sinónimo de modernización y movilidad, hoy es símbolo del abandono y la desidia institucional. No hay vigilancia, no hay obreros, no hay obra. Bogotá no necesita shows para la foto, necesita soluciones reales”, denunció el concejal Castellanos.
El llamado del cabildante es contundente: retomar de inmediato los trabajos, garantizar vigilancia permanente y responder ante la ciudadanía por esta vergonzosa muestra de ineficiencia y abandono estatal.
📞 Alejandro Silva / 3134770979
✉️ Correo: dasilvab@concejobogota.gov.co








