El concejal por el Nuevo Liberalismo, Jesús David Araque, dio a conocer la lista de las localidades en las que se concentran el mayor número de estos puntos críticos, que no solo podrían generar problemas de salud pública, sino que también afectan la percepción de seguridad.
“En primer lugar se encuentra Engativá con 153 puntos críticos, en segundo puesto está Kennedy con 71, luego va la localidad de Bosa con 60 puntos críticos, le sigue la localidad de Barrios Unidos con 56 y por último está la localidad de Ciudad Bolívar, con un total de 44 puntos críticos. La tendencia indica que el occidente y el sur de la ciudad son las zonas en las que más ocurre este fenómeno”, indicó el concejal.
De acuerdo con cifras de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), actualmente hay 666 puntos críticos en 19 de las 20 localidades de Bogotá (Sumapaz es la única en la que no ocurre este fenómeno).
“El valor de la limpieza de los puntos críticos depende de las toneladas que se recojan en cada uno de estos, pero un cálculo aproximado indica que la recolección de residuos en un solo punto podría costarle a la ciudad 52 millones de pesos al año. Es decir que, anualmente este fenómeno le está costando a Bogotá cerca de 35 mil millones de pesos, una suma que se le paga a los operadores de aseo con los impuestos de la ciudadanía”, agregó el cabildante.
Los operadores de aseo que más atienden puntos críticos son LIME (226), Bogotá Limpia (209), Ciudad Limpia (105), Promoambiental (84) y Área Limpia (42).
El arrojo de escombros como negocio
El concejal Jesús David Araque también denunció dos casos que están ocurriendo y que están relacionados con arrojo de escombros. Uno de estos tiene lugar en inmediaciones al Río Fucha y a varios conjuntos residenciales ubicados en la localidad de Kennedy. En ese punto se demolieron varias casas en el marco de la obra de la troncal de TM por la 68 y los lotes quedaron convertidos en focos de arrojo de escombros.
De otro lado, en la localidad de Usaquén, se tiene identificado el vehículo de placas WCM615, una chana blanca que va diariamente a arrojar escombros en la carrera 15 entre calles 163 y 164. Lo hace a plena luz del día o incluso en las noches, como se puede observar en videos de cámaras de seguridad.
“La historia siempre es la misma: todos los días el operador de aseo hace la recolección y al siguiente día ese punto nuevamente está lleno de escombros, muebles y enseres. Así que este es un llamado tanto a las alcaldías locales, como a la UAESP y la Secretaría de Movilidad. Hay que empezar a tener mano dura contra los propietarios de vehículos que arrojan residuos y escombros al espacio público. Tenemos que enviar un mensaje de orden a toda a ciudadanía y para eso las sanciones deben ser ejemplares”, señaló el cabildante.
Por último, agregó: “por supuesto que la UAESP aún está en deuda en este tema, faltan más operativos y campañas de cultura ciudadana, pero nosotros también tenemos una responsabilidad con Bogotá. No podemos esperar que la alcaldía lo resuelva todo, también es deber nuestro sacar la basura en las horas indicadas y dejar de normalizar la conducta de personas como el conductor de esta camioneta, que ha convertido un problema que afecta a toda la ciudad en un negocio”.








