- Durante un recorrido fuimos testigos de cómo, un supuesto “odontólogo”, se enfrentó a machete con una vendedora ambulante quien con un puñal amenazó con atacarlo.
- Este año se han reportado cerca de 315.000 riñas a la línea de emergencias 123
- “Policía no puede seguir cuidando personas irresponsables mientras que los delincuentes aprovechan el desorden y riñas para cometer delitos”, advirtió concejal Jesús David Araque del Nuevo Liberalismo.
El concejal de Bogotá por el Nuevo Liberalismo, Jesús David Araque Mejía, denunció que, en la plaza de San Victorino, operan más de 10 carretas donde falsos “odontólogos” realizan de manera irregular procedimientos dentales como limpieza, blanqueamiento, instalación y ajuste de brackets, entre otros tratamientos, que ponen en riesgo la salud oral de quienes utilizan estos servicios ilegales.
“Jeringas de dudosa procedencia, almohadillas dentales manchadas de sangre, tapabocas reutilizados y en general elementos quirúrgicos sin ninguna certificación de calidad, son utilizados en la calle sin ningún tipo de asepsia. Los falsos odontólogos cobran entre 20.000 y 50.000 pesos por estos procedimientos que se realizan al aire libre”, agregó el concejal.
En un recorrido realizado durante el fin de semana en ese sector del centro de la ciudad, también se evidenció que se realizan perforaciones y se colocan piercing sin ninguna medida de salubridad.
“Esto es un riesgo inminente para la salud oral de los ciudadanos que acuden a estas personas que se hacen pasar por expertos en salud oral. Esto no termina bien y los daños como infecciones o afectaciones a la salud la terminan pagando los ciudadanos con sus recursos en la red de salud pública de Bogotá”, alertó el concejal Araque.
Además, en medio del recorrido, un hombre que hacia un “procedimiento dental”, sacó un machete y enfrentó a una vendedora ambulante, quien a su vez también lo amenazó con un puñal en medio de una multitud que se encontraba a esa hora en ese espacio público.
“Esta es una advertencia sobre la cantidad de armas blancas que son escondidas por algunos vendedores informales en el espacio público. No solo usan navajas y puñales sino también machetes”, agregó el concejal.
En lo corrido del año se han reportado por lo menos 315.000 riñas a la línea 123. “La Policía de Bogotá tiene que dejar sus labores de vigilancia y control para poder atender este tipo de casos, descuidando otras labores importantes relacionadas en la lucha contra la criminalidad”, finalizó el concejal.








