- En el cabildo se analizaron las crecientes enfermedades neurodegenerativas y su impacto en la población adulta mayor de la ciudad.
- Pacientes y expertos denunciaron barreras en el acceso a medicamentos, diagnósticos tardíos y falta de servicios especializados.
- Cerca de 30.000 personas en Bogotá viven con Parkinson, lo que evidencia la necesidad de fortalecer la atención y el diagnóstico temprano.
En sesión plenaria, el Concejo de Bogotá realizó el Foro sobre Alzheimer y Parkinson en la ciudad, con el fin de analizar la situación de estas enfermedades y las barreras en su atención, por iniciativa de las bancadas de Nueva Fuerza Democrática y Alianza Verde.
El concejal Emel Rojas (Nueva Fuerza Democrática) advirtió que el envejecimiento poblacional está incrementando la prevalencia de enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson en la ciudad. Señaló que localidades como Suba (más de 180.000 adultos mayores), Kennedy (más de 150.000) y Engativá (más de 140.000) concentran gran parte de esta población, lo que evidencia brechas en el acceso a servicios especializados.
Asimismo, indicó que la atención en salud mental ha aumentado en un 26 %, lo que implica una mayor presión sobre el sistema de salud y la necesidad de fortalecer la oferta institucional, especialmente en diagnóstico temprano, atención especializada y apoyo a cuidadores.
Acceso a tratamientos y diagnóstico oportuno
El concejal Edward Arias (Alianza Verde) explicó que, a pesar de que la enfermedad del Parkinson no tiene cura descubierta, un manejo oportuno puede mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes.
Indicó que en Bogotá cerca de 30.000 personas padecen esta enfermedad y advirtió que las principales barreras están en el acceso a terapias, medicamentos y diagnósticos tempranos, lo que agrava la condición de los pacientes.
Voces de la comunidad: barreras reales del sistema
Durante el foro, pacientes y representantes de organizaciones sociales expusieron las dificultades que enfrentan en el sistema de salud.
Fredy Ramírez, paciente con Parkinson y presidente de la Fundación Esperanza contra el Parkinson, señaló que uno de los principales problemas es la falta de acceso continuo a medicamentos, así como la escasez de especialistas en trastornos del movimiento. Advirtió que existen fallas en la continuidad del tratamiento, cambios frecuentes de médicos y demoras en la atención, lo que afecta directamente la calidad de vida de los pacientes.
Por su parte, la panelista Ingrid Suárez alertó sobre el crecimiento de la enfermedad a nivel global y nacional, señalando que en Colombia podría haber entre 250.000 y 300.000 personas con Parkinson. Indicó que el sistema enfrenta limitaciones en la oferta de servicios especializados, acceso a tratamientos y atención interdisciplinaria, lo que impacta tanto a pacientes como a cuidadores.
Asimismo, la notaría Nancy Téllez señaló que persisten dificultades en el manejo clínico de los pacientes y diagnósticos tardíos, lo que retrasa el inicio de tratamientos adecuados.
Durante la sesión, se reiteró la necesidad de avanzar en una política pública que garantice atención integral, fortalecer la red de servicios especializados, mejorar el acceso a medicamentos y promover estrategias de diagnóstico temprano y apoyo a cuidadores.
El debate fue suspendido y continuará en una próxima sesión, en la que se espera la participación activa de la Administración Distrital frente a esta problemática de salud pública.



