El Concejal de Bogotá Julián Forero encendió las alarmas frente a la ejecución del Proceso de Contratación No. SDM-LP-95-2024, mediante el cual la Secretaría Distrital de Movilidad adelanta la instalación de elementos de señalización y otros dispositivos en diferentes sectores de la ciudad.
El proyecto cuenta con un mega presupuesto oficial para obra de $131.400 millones y una interventoría cercana a $37.807 millones, distribuidos en siete contratistas y siete zonas de Bogotá, con contratos cuya duración alcanza los 34 meses.
Según la información conocida, cada contratista maneja aproximadamente $18.771 millones en obra y más de $5.400 millones en interventoría, recursos que hoy generan preocupación ciudadana por los resultados visibles en las vías: proliferación de tachones, cierres de carriles, intervenciones en glorietas y cambios en barrios residenciales que, lejos de mejorar la movilidad, están produciendo mayor congestión, riesgos de accidentalidad y afectaciones económicas al comercio local.
Costos que generan preguntas
Los valores unitarios evidencian diferencias significativas según la zona intervenida.
Por ejemplo:
- Un tachón instalado puede costar alrededor de $64.579 en la zona nor-oriente (Usaquén, Chapinero, Teusaquillo, Santafé y Candelaria) y hasta $98.631 en la zona sur-occidente (Tunjuelito y Ciudad Bolívar).
- Un bordillo no traspasable en concreto alcanza valores cercanos a $269.194 en una zona y $258.685 en otra.
Para el concejal Forero, estas cifras con esas diferencias de precios entre zonas generan serias dudas
“Lo que vemos en las calles no son soluciones, sino intervenciones improvisadas que generan trancones, contratos asignados a privados amigos, accidentes y pérdidas económicas. Bogotá merece respuestas claras sobre cómo se están usando estos recursos públicos”, señaló.
Siete contratistas, siete zonas y muchas preguntas.
Las obras fueron adjudicadas a distintos consorcios y uniones temporales con inicios entre enero y febrero de 2025 y fechas de finalización previstas hacia noviembre y diciembre de 2027, entre ellos:
- Consorcio Señalizando Bogotá GYP 2024
- Unión Temporal Vías Segura’s
- Consorcio Movilidad Integral
- Consorcio Seg Vial Bogotá
- Consorcio Señalizar Bogotá 2025
- Consorcio Segurvial Bogotá
- Unión Temporal Ecoseñalización 2024
La extraña variable contractual y el impacto negativo percibido por la ciudadanía obligan, según el cabildante, a una revisión urgente por parte de los entes de control.
Posibles acciones legales y llamado a los organismos de control
El concejal Forero anunció que impulsará acciones legales y de control político para establecer:
- La pertinencia técnica de la señalización instalada.
- El impacto real en accidentalidad y congestión.
- La correcta ejecución de los recursos públicos.
- La posible existencia de favorecimientos indebidos en la contratación.
“Lo ocurrido en otras ciudades del país como Cali, donde la señalización absurda y otras irregularidades terminaron en escándalos y el retiro del Secretario de Movilidad, debería considerarse en Bogotá. Vamos a poner este contrato bajo la lupa”, advirtió.
Finalmente, cuestionó la gestión de la movilidad en la ciudad:
“La movilidad de Bogotá no resiste más improvisaciones. Cada día es más evidente que la Secretaría de Movilidad Claudia Diaz perdió el rumbo y le quedó grande su tarea en esta ciudad, mientras el alcalde Galan guarda silencio frente al caos que viven los ciudadanos en las calles”.
El concejal reiteró que continuará ejerciendo veeduría, control político y defensa de los conductores para garantizar seguridad vial real, protección al comercio y transparencia en el uso de los recursos públicos.
Concejal de Bogotá








