El concejal Julián Rodríguez Sastoque alertó sobre el grave deterioro del servicio de aseo en Bogotá, en el marco de un debate de control político en el que reveló el aumento desbordado de quejas ciudadanas y los reiterados incumplimientos contractuales de los operadores. El cabildante encendió las alarmas y exigió medidas urgentes para evitar que la ciudad continúe sumida en una crisis sanitaria y ambiental.
Aumento histórico de quejas: más de 60 mil reclamos. Entre 2024 y 2025 las quejas y reclamos por el servicio de aseo aumentaron en un 36%, superando las 80 mil reclamaciones en la ciudad.
Las localidades más críticas son:
- Suba: 11.206 quejas
- Kennedy: 9.120
- Usaquén: 8.225
- Engativá: 7.745
“Bogotá literalmente está caminando entre la basura. El crecimiento de las quejas no es una percepción, es un indicador de que el servicio está fallando sistemáticamente”, advirtió el concejal.
Operadores rajados: incumplen frecuencia, calidad y trazabilidad.
Cuatro de los cinco operadores aumentaron su porcentaje de incumplimiento en el indicador de calidad relacionado con la frecuencia de recolección y transporte de residuos sólidos.
Los informes de interventoría son alarmantes y evidencian deterioro operativo sostenido, algunos de los mas alarmantes:
- ASE 1 – Promoambiental: 105 microrutas en criticidad alta, más del 37%. Uso indebido de vehículos exclusivos del contrato y 13 vehículos inoperativos del total.
- ASE 2 – LIME: 159 hallazgos en recolección y transporte. Falta de certificación de disposición final de más de 650 m³ de escombros.
- ASE 3 – Ciudad Limpia: 193 hallazgos operativos registrados en matriz de control.
- ASE 4 – Bogotá Limpia: 59 hallazgos en recolección y barrido, varios sin gestionar oportunamente.
- ASE 5 – Área Limpia: Diferencia de más de 218 toneladas en los reportes de disposición final. Hallazgo ambiental por no descarga de lixiviados en bahía, lo que implica riesgo ambiental directo y posible afectación sanitaria.
El concejal también advirtió una situación aún más preocupante: ni siquiera se cuenta con herramientas suficientes para verificar si el personal operativo cumple con los mínimos necesarios en cantidad y calidad.
En materia de flota vehicular, Promoambiental reporta vehículos compactadores que no están operando y que deben ser reemplazados, lo que impacta directamente el cumplimiento de frecuencias y horarios de recolección.
“Si no hay vehículos suficientes ni personal verificado, es imposible garantizar el servicio. El resultado es el que hoy vemos: basura acumulada, deterioro urbano y riesgo sanitario”, afirmó.
“Bogotá no puede normalizar la ineficiencia. Estamos hablando de un servicio esencial que impacta la salud pública, el medio ambiente y la calidad de vida de millones de ciudadanos. La Administración debe actuar con contundencia, fortalecer la supervisión y garantizar que los contratos se cumplan”, concluyó. 







