¿Será que mientras los colombianos estábamos en Navidad, Año Nuevo y vacaciones, al Gobierno se le ocurrió sacar un decreto de emergencia económica para volver a golpear el bolsillo de los motociclistas?
Así lo denunció el concejal de Bogotá Julián Forero, quien advirtió que hoy el país afronta una realidad que no fue consultada, no fue socializada y mucho menos concertada:
El Impuesto Nacional al Consumo para las motocicletas de más de 200 centímetros cúbicos (cc) fue incrementado de manera desproporcionada.
En cifras claras y sin carreta:
- Antes, las motos de más de 200 cc pagaban un 8 % de impuesto al consumo.
- Ahora, ese mismo impuesto fue elevado al 19 %.
- Es decir, un aumento de 11 puntos porcentuales, más del doble del impuesto que se pagaba.
Para el concejal Forero, esto no es una cifra menor. Es un incremento exagerado, que golpea directamente a la industria de la motocicleta y que, como siempre pasa, terminará trasladándose al usuario final, al comprador, al trabajador que ahorra para mejorar su movilidad o su herramienta de trabajo.
El mensaje es claro y preocupante: “a los motociclistas nos tienen en la mira, nos quieren acorralar porque cada vez somos más” expresó Forero
Y no es porque el Estado haya hecho bien la tarea en transporte público. Todo lo contrario.
La gente se pasa a la moto porque el transporte colectivo no compite en ahorro, no compite en tiempos de desplazamiento, no compite en seguridad y calidad de vida.
La moto hoy es solución, es trabajo, es sustento, es movilidad real para millones de colombianos.
Pero en lugar de trabajar de la mano con los motociclistas, de mejorar las condiciones de quienes ya existimos en las vías, de incluirnos en programas serios de seguridad vial, y construir soluciones con diálogo, la respuesta del Gobierno siempre es la misma: más impuestos, más restricciones, más sanciones, y más multas.
Cuando crecemos y se dan cuenta lo que representamos, jamás hacen algo para incluirnos, buscan medidas para sacarnos más plata del bolsillo.
Este impuesto al consumo es otro golpe más, aprovechando que el país estaba distraído entre natilla, buñuelos y vacaciones. Una decisión tomada a espalda de la gente, en modo emergencia, pero con consecuencias permanentes para los ciudadanos.
Desde el Concejo de Bogotá, el concejal Julián Forero fue enfático en señalar “no podemos seguir dejándonos atropellar, se necesitan más voces que defiendan los derechos de los motociclistas, que denuncien estos abusos y que exijan políticas públicas construidas con los motociclistas, no contra ellos”
Los motociclistas no somos el problema, somos parte de la solución y no vamos a quedarnos callados.
Concejal de Bogotá








