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Muchos de ellos se encontraban en Kennedy, Puente Aranda y Tunjuelito las más contaminadas de Bogotá.
Bogotá, 25 de mayo de 2014. Los niños en Bogotá están muriendo más por neumonía que por desnutrición y curiosamente esos decesos han sido en las localidades más contaminadas de la ciudad como Kennedy, Puente Aranda y Tunjuelito.
Por este motivo el Concejal del Centro Democrático, Diego Molano Aponte, prendió alertas a la Administración Distrital, después de analizar las estadísticas sobre muerte de menores de 0 a 5 años en Bogotá por desnutrición crónica y enfermedades respiratorias.
“La ciudad debe prender alertas en esos dos temas, porque cuando se revisan la estadística, se observan 20 casos más de niños que murieron por neumonía en nueve de las localidades de la ciudad, muchas de ellas con problemas de contaminación por la calidad del aire; la preocupación, de todas maneras es igual por muerte de desnutrición crónica, con cuatro casos”, manifestó el Concejal.
La calidad del aire en Bogotá ha venido decayendo durante los últimos años. Molano Aponte fue enfático en decir que el diésel está matando por la contaminación que deteriora la calidad del aire; en 2008 el 39% de los factores contaminantes era Transmilenio y el SITP y el 33% el sistema de transporte de carga particularmente. Para 2014, la afectación se registró así: sistema de carga 43% y 14% transporte público, sin embargo, dice Molano Aponte, entre esos dos tienen afectaciones del más del 50% y lo esencial en esos dos o esa medición es el diésel por eso la ciudad tiene que hacer una revisión a fondo.
El Concejal propuso a la administración que Bogotá debería ser una ciudad líder en calidad de aire, debe exigir mejor diésel y en la licitación para calidad de diésel se debe incluir euro 6. “Esto es un reto grande en la ciudad, el aire en el sistema de transporte público nos está matando y sí no cambiamos la calidad de diésel seguirán las afectaciones a la ciudad
NUTRICION PRIMERA INFANCIA
Bogotá tiene un problema de desnutrición crónica grave. La tasa de desnutrición crónica en la Capital es mayor que en algunas regiones del país y a pesar de que este tema no fue abordado por la anterior administración a esta le corresponde revertir esa tendencia.
Molano Aponte aplaudió la ruta que han señalado las secretarias de avanzar en atacar la desnutrición crónica, porque si bien la tasa de muerte por niños se mantiene igual, “lo que sí es grave es que está generando un retaso en el desarrollo cerebral en los niños que los va a afectar para toda la vida y ese tema, que no fue destacado en la administración anterior, debe ser reconocido por esta administración y se debe actuar ya, dijo el Concejal.
El Cabildante invitó a toda la administración y al Concejo a pasar de la discusión sobre alimentación en jardines e ir más allá en tema de desarrollo infantil temprano.
“Esto es una apuesta de sociedad para los próximo años. El hecho de que Bogotá haya tomado la decisión de ser pionera en primera infancia con el programa de Cero a Siempre implica que tenemos que tener un entendimiento de darle nutrición y desarrollo infantil temprano de calidad”
Molano dijo que hay que hacerle control, no sólo a los alimentos sino si también a los componentes de nutrición, a la calidad de las maestras, a la infraestructura, a los juegos y al tipo de libros que hay en las bibliotecas.
A la Secretaria de Integración Social un niño le cuesta al año 6 millones 200 mil pesos, esos es pagar una matrícula mensual de 550 mil pesos. Con la primera infancia no se puede ser tacaño se debe tener calidad.
Oficina de Prensa
Lina María Aristizábal
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