En Bogotá, de mayo del 2016 a junio del 2018, las autoridades registraron 145 casos, de los cuales el 85 por ciento corresponde a mujeres.
Desde 1949, las Naciones Unidad establecieron en un convenio que la trata de personas y la explotación que se ejerce con la prostitución es incompatible con la dignidad y los derechos humanos.
Es la razón por la cual este asunto de la prostitución está relacionado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible que propuso entre los desafíos garantizar una vida sana y promover bienestar y lograr la igualdad de géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas del mundo.
Este es un fenómeno en el que hay muchos actores vinculados: desde la organización explotadora, los establecimientos donde se ejerce la explotación como negocio, la fuerza pública, y las personas explotadas y sus propias familias.
Es un escenario de abuso, violencia, violación, hostigamiento, discriminación.
La explotación sexual tiene como razón de ser la ganancia financiera de personas, estados y una industria millonaria, que le saca rentabilidad al abuso de la sexualidad de las mujeres y las niñas, mientras les arrebata la dignidad, la igualdad, la autonomía y el bienestar mental y físico. Es un mercado que puede mover en Colombia 5,7 billones de pesos al año.
En Bogotá, el fenómeno de la prostitución se ha detectado en las localidades de Usaquén, Suba, Chapinero, Barrios Unidos, Santa Fe, Mártires, Puente Aranda, Kennedy, Rafael Uribe Uribe, Bosa, Ciudad Bolívar.
Un asunto que no se puede pasar por alto es que las víctimas de la explotación sexual están a un paso de la trata de personas, y ese es un delito invisibilizado. La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito tiene una cifra de 128 casos, de los cuales el 60 por ciento son mujeres. Se identificaron 16 casos en que fueron víctimas de trabajos forzados y 6 de esclavitud.
Las autoridades en Bogotá reportaron 62 casos de trata atendidos en el 2018, de ellos hay 31 fueron de trabajo forzoso y 26 de explotación sexual, entre los que se pudieron identificar.
Se sabe, por información de la secretaría de Seguridad que del 2015 al 2018 detectaron 9 bandas criminales dedicadas a este negocio.
Es un asunto de extrema gravedad. Por eso el llamado es a fortalecer las líneas de atención, trabajar con inteligencia para identificar y desmantelar a estas bandas y hacer efectivas las acciones de prevención en las niñas, jóvenes y mujeres. Es una cuestión de vida.
Concejal de Bogotá







