Después de más de tres décadas de estar ejerciendo el reciclaje, encontró la dignidad en su oficio gracias a la contratación con plenas garantías que realizó la Alcaldía Mayor dando alcance a la sentencia de la Corte Constitucional que determinó incluir a una vida laboral con plenas condiciones a la población dedicada a este oficio.
Sin más dilaciones a esa sentencia, la Bogotá Humana acogió un número considerable de personas que ejecutan tan sensible labor y hoy son los primeros en levantar su voz para decir que "Petro no se va".
Uno de ellos, don Manuel Vicente, quien con toda una historia encima, acudió presto a la nueva convocatoria para apoyar al alcalde mayor y decir NO a la revocatoria y NO al procurador y su destitución e inhabilidad por 15 años.
"Nuestro trabajo ha cambiado mucho porque ahora hay dignidad. Le debemos mucho al alcalde Petro y lo menos es acompañar esta marcha y alzar la voz para decirle NO a lo que nos parece que es injusto", expresó.
Con sus manos curtidas, don Manuel Vicente portaba una pancarta de apoyo a las políticas de equidad implementadas por el Alcalde. Después de pasar por momentos de hambre, de dificultades propias de la pobreza, hoy lleva el pan diario a la mesa de su hogar sin entender por qué, quién fue el artífice de los cambios, lo podrían sacar.
"No entiendo bien la política, pero menos entiendo cómo quien nos ayuda, lo quieren sacar. Es lamentable, yo le quiero decir al procurador que colaboré con la gente pobre porque pasamos muchas dificultades antes, que hoy estamos superando gracias al apoyo que hemos recibido del alcalde Petro", expresó con sentida voz este sexagenario trabajador.
Así como Manuel Vicente Tovar, muchos esperan que el guiño que ahora les hace el destino al tener un trabajo digno, no sea la flor del momento sino la señal del necesario cambio que urge Bogotá y Colombia para disminuir la brecha entre ricos y pobres.







