La concejala Xinia Navarro, señaló hoy que es necesario empoderar a los territorios para focalizar en las necesidades propias de cada localidad. El principal tropiezo en el desarrollo territorial está en que siempre se ha querido manejar todo desde el nivel central. “¿Cómo es posible que los proyectos de inversión se construyan fuera del territorio y por agentes externos que no conocen la realidad del mismo?” cuestionó Navarro Prada.
Para la exalcaldesa de la localidad de La Candelaria la problemática de cada localidad exige que haya una política de descentralización, que hasta el momento no ha existido en ninguna administración distrital. Lo que hay actualmente es una desconcentración tímida, pero el nivel central debe irse quitando poderes para dárselos a los alcaldes locales, pues ellos son el primer referente democrático del territorio, nadie más que ellos pueden saber qué acciones deben emprenderse en su localidad; mientras que el nivel central debe dedicarse a los temas macro y tomar decisiones que afecten en igual medida a toda la ciudad.
Durante los gobiernos de Lucho Garzón y Samuel Moreno se había avanzado en el concepto de descentralización con la eliminación de las Unidades Ejecutoras Locales, UEL, creadas supuestamente para evitar la corrupción, como si la corrupción fuera exclusiva de las alcaldías locales, cuando es un tema que esta marcado en todos los niveles. Las UEL fueron eliminadas con el decreto 101 de 2010, pero en los gobiernos de Gustavo Petro y Enrique Peñalosa se retrocedió y se volvió a concentrar el poder en el nivel central.
“Es lamentable que alcaldías locales como Suba, Usaquén, Bosa, entre otros, que anteriormente fueron municipios se han convertido en cascarones administrativos cuyos alcaldes no pueden ni siquiera determinar que tipo de coordinadores tener, y tengan que pedir viabilidad para las acciones que ellos consideran vitales” precisó Xinia Navarro.
Según la cabildante del Polo Democrático, los estados avanzan en la medida en que los territorios tengan autonomía presupuestal, política y administrativa. Pretender que las directrices se dicten desde el nivel central es un concepto caduco y que trae mucho daño a los departamentos municipios y alcaldías locales. Alcanzar dicha autonomía política seguramente conlleva una mayor complejidad, pero se debe apostar por la autonomía presupuestal y administrativa del nivel local.
Plantear dicha transformación en la toma de decisiones en la ciudad conlleva también a replantear la metodología con la que se elige actualmente a los alcaldes locales. Que dicha elección se haga por méritos y que las alcaldía locales dejen de ser un fortín político, propuso la cabildante en debate de control político.








