Bogotá enfrenta un riesgo crítico para la seguridad de sus habitantes debido a la falta de información verificable y la insuficiencia de la red de hidrantes contra incendios, según advirtió el concejal Samir Bedoya Piraquive, de la bancada del partido Mira en el Concejo de Bogotá.
Una problemática que pone en riesgo vidas y patrimonios
La ciudad carece de un inventario actualizado y georreferenciado de los hidrantes, así como de datos sobre su caudal y presión, lo que limita la capacidad de respuesta ante emergencias. "No contamos con un inventario actualizado ni verificable de hidrantes en la ciudad, ni con indicadores de caudal y presión que demuestren cumplimiento de los estándares internacionales. Y esa falta de información no es un asunto técnico menor: es un riesgo urbano real", afirmó Bedoya Piraquive.
En la localidad de Bosa, una de las más densamente pobladas de Bogotá, cerca del 70% de los barrios cuentan con siete o menos hidrantes, una cobertura insuficiente para atender emergencias en áreas de alta densidad habitacional. Además, la mayoría de los hidrantes en la ciudad registran un caudal inferior a 500 galones por minuto (menos de 31 litros por segundo), cuando las normas internacionales, como las de la NFPA, exigen un mínimo de 15 litros por segundo con presión adecuada para sectores con edificios, hospitales o colegios.
Un caso reciente ilustra las consecuencias de estas deficiencias.
El 7 de diciembre de 2024, un incendio en el barrio San Bernardino de Bosa consumió una bodega de reciclaje de plásticos e icopor, afectando casi una hectárea de terreno y 30 viviendas aledañas. El siniestro dejó a 81 personas sin hogar y generó pérdidas materiales millonarias “Un voraz incendio en una bodega de reciclaje de plásticos e icopor consumió casi una hectárea de terreno, destruyó la instalación y afectó al menos 30 viviendas aledañas. El resultado: 81 personas sin hogar y pérdidas materiales millonarias", señaló el concejal, destacando que la rápida propagación del fuego evidenció las limitaciones de la infraestructura hidráulica, a pesar de la intervención de 48 bomberos de 3 estaciones.
Una propuesta para prevenir tragedias
Ante esta situación crítica, Bedoya Piraquive propuso una solución concreta: que la Administración Distrital publique, a la mayor brevedad, un inventario público y georreferenciado de todos los hidrantes de la ciudad, acompañado de pruebas reales de caudal y presión por localidad. "Bogotá necesita un inventario público, actualizado y georreferenciado de todos los hidrantes, con pruebas de caudal y presión por localidad. Sólo así podremos dar certeza a la ciudadanía y garantizar que hospitales, colegios y conjuntos residenciales no estén expuestos a una tragedia evitable", insistió.
El concejal advirtió que, sin medidas inmediatas, eventos como el de San Bernardino podrían repetirse, con consecuencias aún más graves. "De lo contrario, lo que hoy vemos como cifras técnicas puede repetirse en hechos tan graves como el de San Bernardino, y la ciudad no puede permitirse volver a enfrentar esa situación sin estar preparada", enfatizó. Y finalizó indicando que es necesario priorizar la seguridad urbana en una ciudad de más de 8 millones de habitantes, donde la capacidad de respuesta ante emergencias es crucial para proteger vidas y bienes.






