Bogotá avanza en política social y humanitaria que favorece a quienes por años se han dedicado al cuidado. En el Concejo camina un proyecto de acuerdo que promueve medidas de flexibilización de la jornada laboral para personas cuidadoras.
La iniciativa, del concejal del Partido de la U, Rubén Torrado, ya tuvo el visto bueno y unánime de la Comisión de Gobierno en primer debate, y ahora se espera que en plenaria los 45 concejales también le digan que sí.
“Este proyecto busca establecer medidas de flexibilización de la jornada laboral y bienestar para personas cuidadoras con el propósito de promover un entorno de trabajo más justo, que garantice el bienestar, la equidad y la dignificación laboral de quienes cuidan”, así lo explicó el concejal Torrado.
En el mismo sentido, aclaró que estas directrices podrán aplicarse en las entidades distritales cuando la naturaleza del trabajo lo permita y previo acuerdo con el empleador. Asimismo, la condición de cuidador se acreditará mediante certificaciones médicas o documentos emitidos por la autoridad competente.
“El acuerdo propone permisos para citas médicas, ajustes de horarios, redistribución de cargas laborales y priorización de vacaciones para quienes atienden a niños, personas con discapacidad, adultos mayores o pacientes con enfermedades crónicas. Además, impulsa la inclusión laboral de personas cuidadoras en el empleo público, la sensibilización sobre su rol, la adecuación de los manuales de funciones y la promoción de estas acciones en el sector privado, junto con estrategias de apoyo institucional, bienestar y orientación psicológica para proteger su salud mental”, agregó.
Según datos oficiales de la Defensoría del Pueblo, en Colombia hay más de 3 millones de personas cuidadoras no remuneradas, y cerca del 80 % son mujeres. El DANE detalla que ellas destinan en promedio 7 horas y 46 minutos diarios al trabajo no remunerado, mientras los hombres dedican 3 horas y 6 minutos. A esto se suma, según la Secretaría de la Mujer, que en Bogotá el 32,7 % de las mujeres cuidadoras tienen enfermedades crónicas y el 8 % de ellas no están afiliadas al sistema de salud.
“En materia laboral, el cuidado también limita de forma significativa la autonomía económica de las mujeres. Según el Observatorio de Mujeres y Equidad de Género, el 22 % ha renunciado a su trabajo para cuidar; entre mujeres de 29 a 59 años, la cifra sube al 28 %, y en estratos 0, 1 y 2 alcanza el 31 %. En conclusión, según datos de la Línea Base del Cuidado de la Secretaría de la Mujer, más de 1,3 millones de personas cuidadoras en zonas urbanas y rurales podrían beneficiarse con esta iniciativa distrital”, concluyó Torrado.








