1. Las trabas a la culminación del proceso de adquisición del Hospital San Juan de Dios y los terrenos adyacentes a las 22 construcciones que conforman la propiedad, y el contrato de arrendamiento firmado entre la Empresa de Renovación Urbana (ERU) y el liquidador y representante legal del Hospital, tienen como motivo la cuestionada e ilegal decisión del director de Instrumentos del Sur de la ciudad de anular los registros del inmueble y los terrenos desde 1924 hacia adelante, en medio de una notoria indebida presión de la Procuraduría. Es evidente el saboteo a la reapertura del San Juan De Dios y el eco interesado de las dificultades que hacen algunos concejales de Cambio Radical en el Cabildo.
2. Que la tutela presentada por la Corporación Taurina de Bogotá sobre el regreso de las corridas de toros a la Capital, negada en dos instancias judiciales anteriores y acogida extrañamente por la Corte Constitucional para su revisión, tiene como apoderado al exmagistrado Rodrigo Escobar, uno de los amigazos del magistrado Pretel y apoderado de Fidupetrol, empresa que según denuncias de otros magistrados, les fueron solicitados 500 millones de pesos para obtener un fallo favorable a sus intereses en un pleito sobre desaparición de dineros públicos. No sobra señalar que Pretel ha sido defendido públicamente por el Procurador y al cargo que ostenta lo nominó el entonces presidente Álvaro Uribe. También que la última decisión sobre hacer la revocatoria al alcalde Petro se tomó con el voto indigno de Pretel.
3. Que la Fiscalía decidió archivar la investigación contra el IDIPRON y la Bogotá Humana por el delito de peculado culposo que había solicitado, en medio de un escándalo mediático, la Contraloría Distrital. Se especuló sobre el deterioro de grandes cantidades de útiles escolares en las bodegas de la entidad. La Fiscalía, en medio de la investigación y de sorpresa, realizó una inspección en todas las bodegas oficiales distribuidas en la ciudad y encontró los útiles escolares en perfecto orden de almacanamiento y buenas condiciones de preservación de los mismos. Quedó demostrado, una vez más, el desbordamiento politiquero de las funciones de la Contraloría Distrital.
Claudia Lucía Mantilla Cupabán






