- Durante 2024 se registró un aumento en las quejas presentadas por los usuarios, alcanzando el registro más alto en los últimos cuatro años.
- Aun cuando el agente interventor aumentó la planta de personal, con la contratación de 578 personas, para “mejorar significativamente el proceso de atención”, el crecimiento en el número de quejas indica que no ha habido tal mejora en la atención de la Subred.
Una de las acciones priorizadas en la intervención que el Gobierno Nacional realizó en la Subred Integrada de Servicios de Salud Centro Oriente, adelantada desde mayo de 2024 en cabeza del entonces superintendente Luis Carlos Leal, fue la contratación de 578 personas asistenciales, que según la Superintendencia de Salud “ha permitido mejorar la oportunidad en la prestación de servicios de salud y dar cumplimiento con la seguridad del paciente”.
En respuesta a un derecho de petición presentado por el concejal Julián Sastoque, esta entidad justificó dicha contratación para la Subred Centro Oriente, en la supuesta nivelación de las cargas laborales del personal, lo que debería decantar efectivamente en una mejora y una ampliación del acceso a los servicios para la ciudadanía.

No obstante, de acuerdo a lo denunciado por el concejal Sastoque, esto no sucedió y por el contrario el mismo documento de respuesta da cuenta de que las quejas recibidas durante 2024 superaron en número las registradas en 2023, e incluso exceden la cantidad registrada año a año desde el 2020. En 2024 recibieron 863 quejas, 70 por encima del promedio acumulado en los últimos cuatro años, que corresponde a 753 quejas.

Es decir que aún con el aumento de personal y las demás acciones que se han adelantado en el marco de esta intervención, los usuarios de la Subred Centro Oriente han aumentado sus inconformidades con el servicio, de hecho, el acceso a citas es el principal motivo de reclamos, según la respuesta que la Superintendencia de Salud ha dirigido al concejal Sastoque.
En conclusión, el Gobierno Nacional con su intervencionismo arbitrario lo único que ha logrado es aumentar la planta de personal, sin que esos nuevos puestos signifiquen reducción de las quejas en los pacientes, todo lo contrario, van en aumento.
“Las quejas aumentan, no son solo de parte de los pacientes, hemos sido testigos de los reclamos de los contratistas por el retraso en el pago de sus honorarios, de los cuestionamientos que han hecho los posibles proponentes ante los cambios en los procesos de contratación de insumos hospitalarios y de la misma alcaldía de Bogotá que ha denunciado excesos administrativos”, sostiene el cabildante.
Finalmente afirma que estos “simulacros” de lo que sería la nefasta reforma a la salud de Petro no corrigen los errores del sistema actual, si no que al parecer los profundizan; “la salud de los bogotanos no debería ser conejillo de indias para los irresponsables experimentos de Gustavo Petro y sus funcionarios”.








