Aunque en el 2014 el Consejo de Estado, a través de sentencia del 28 de marzo, impartió unas ordenes claras tendientes a recuperar el Rio, en un plazo máximo de 30 años, los avances aún no se evidencian. El fallo del Alto Tribunal estableció la creación de una gerencia para la descontaminación del Rio, entidad encargada de coordinar los esfuerzos y las competencias que hoy están dispersas; la sentencia ordenaba crear dicha Entidad con un plazo máximo de seis meses, sin embargo solo hasta finales del año pasado el Ministerio de Ambiente radicó ante el congreso el proyecto de ley para su creación.
La decisión judicial, además, indica que la ciudad debe iniciar acciones pertinentes para el mejoramiento de la planta de tratamiento de aguas residuales Salitre, así como la construcción de la PTAR Canoas, obra que aún no reporta ningún progreso.
Es preocupante el incumplimiento de las órdenes impartidas por el Consejo de Estado en lo que se refiere a las curtiembres, medida cautelar impuesta en inspección judicial que se llevó a cabo el día 18 de octubre de 2016 en el barrio San Benito; en esa oportunidad el Alto Tribunal dispuso el cierre de las empresas que no cuentan con el correspondiente permiso, también ordenó la construcción de una PTAR y prohibió el ingreso y salida de pieles sin autorización, entre otras medidas, muchas de ellas infringidas hasta el momento.
La Administración Distrital en su conjunto, de la mano con las Entidades Nacionales, están llamadas a observar políticas ambientales adoptadas por otros países, estrategias que han permitido el saneamiento de importantes caudales garantizando a los ciudadanos el derecho fundamental a un ambiente sano, y a las futuras generaciones el acceso a agua potable, por eso no podemos dejar de lado experiencias internacionales como la de Francia con el Río Sena o Inglaterra con el Támesis, dos afluentes que lograron su completa recuperación, convirtiéndose en referentes para el mundo.
Finalmente, además de una clara ausencia de articulación entre las Entidades Distritales y Nacionales que permitan acciones contundentes y oportunas para la recuperación del Rio Bogotá, la ciudad evidencia la falta de participación ciudadana, por lo que se debe encabezar una campaña de concientización a la sociedad civil y a las diferentes autoridades competentes, pues la recuperación del Río debe ser un trabajo de la sociedad en su conjunto y no puede quedar relegada a un sector de la población.






