Construir una troncal de Transmilenio por la Carrera Séptima agravaría los efectos negativos ambientales que ya existen en la zona. Así lo alertó la concejala Xinia Navarro quien señaló que según la connotación de la Carrera Séptima, llamada por expertos urbanistas como un cañón urbano, la convierte en una zona propicia para la acumulación de partículas contaminantes científicamente probadas como cancerígenas y con efectos cardiovasculares mortales.
Hizo un llamado a estudiar con rigor y responsabilidad dicho proyecto para no poner en riesgo la salud de dos millones de personas que habitan y transitan por el sector. Concretamente le solicitó a la Administración Distrital presentar qué estudios se han adelantado sobre el impacto ambiental que causaría Transmilenio por la Carrera Séptima.
Por otra parte cuestionó a la Administración ¿por qué no se han impuesto los comparendos respectivos ante el deficiente estado de la mayoría del parque automotor? Hace casi dos meses la Personería de Bogotá reveló un estudio en el que se evidenció que a mayo de 2017 no había ninguna sanción o multa por la contaminación ambiental contra los operadores del sistema.
Anunció que pedirá una agencia especial del ministerio público para analizar cómo ha sido el proceso de inspección y vigilancia sobre el parque automotor de Transmilenio. “Ante un hallazgo tan grave, y que ya se ha materializado en números accidentes de tránsito, no es posible que se siga haciendo una inspección de autorregulación de Transmilenio”, indicó Xinia Navarro.







