La Personería de Bogotá, con gran despliegue en los medios, presentó ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca una acción popular para frenar la construcción de varias torres de apartamentos en cercanías del humedal de La Conejera, porque esta construcción estaría localizada en predios de la zona de protección del humedal.
Es evidente que este caso, por tratarse de la Constructora Praga, propiedad de familiares políticos del alcalde Petro, ocupó mucho espacio de diarios y noticieros.
El Distrito planteó que el mapa que servía de base a la acción de la Personería no era correcto y que se hiciera un nuevo levantamiento topográfico, lo que en la actualidad realiza el alcalde encargado para el tema. Sin embargo, el Tribunal consideró válido el mapa cuestionado y ayer se produjo el fallo que ordena la suspensión parcial del 4% de las obras (Cinco parqueaderos y un salón social). Preguntamos: ¿Y las torres de apartamentos? ¿Y los otros parqueaderos? ¿Y las zonas verdes? ¿Y las áreas sociales? Es evidente que el fallo las considera legales.
Creemos que aparte de una sana preocupación de la comunidad por preservar el humedal lo de fondo ha sido aprovechar políticamente contra el alcalde su parentesco lejano con los constructores. Si basándose en ese mapa el alcalde hubiera suspendido la totalidad de las obras, como se le solicitaba, hoy los mismos personajes de siempre lo estarían acusando de “dictador castrochavista” y “resentido social” como lo califica el seudo periodista Arizmendi.






