Esta semana me invitaron al lanzamiento del libro de mi amigo e integrante de mi equipo de trabajo, Damián Aníbal Peña Navarro, titulado “Tributo a Grandes Genios de la Historia”, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2026.
Para contextualizarlos, quiero llamar hoy la atención, sobre el proceso de transición que está desarrollando el Distrito, hacia un modelo de atención inclusivo de los estudiantes con condición de discapacidad al aula regular, en los colegios distritales. En Bogotá, más de 23.000 niños, niñas y jóvenes con alguna discapacidad- incluidos aquellos con síndrome de Down, trastornos del espectro autista o trastorno por déficit de atención TDAH-, están hoy dentro del sistema educativo oficial. De ellos, el 93% ya estudia en las aulas regulares y no en colegios especiales.
Me preocupa mucho el futuro del sistema (aulas) de apoyo para esta población, y me cuestiono, si realmente los docentes y las instituciones cuentan con el tiempo y las herramientas pedagógicas, sociales y curriculares que garanticen la inclusión, de una manera exitosa y respetuosa, a todos los niños que sean trasladados a las aulas regulares.
La política actual busca que todos los niños estudien juntos en entornos comunes, y la transición hacia un modelo de atención inclusivo, se fundamenta en lo establecido por la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, en la Ley 1618 de 2013, en el Decreto 1421 de 2027 y en la Ley 2216 de 2022, que promueve la educación inclusiva en todos los niveles. El objetivo primordial, es que todos puedan aprender, convivir y crecer juntos. Para cumplirlo, el sistema educativo distrital cuenta con cerca de 1.200 docentes de apoyo pedagógico, 203 auxiliares de enfermería, 145 mediadores pedagógicos, 70 intérpretes de lengua de señas, apoyos técnicos, tecnológicos y comunicativos, y Planes Individuales de Ajustes Razonables (PIAR).
Pero como me interesa profundizar, sobre lo que verdaderamente está pasando en las aulas, hoy quiero contarles el caso de una familia cercana y que admiro profundamente, que decidió ser parte muy activa en el proceso pedagógico de su hijo, diagnosticado con TDAH.
En un comienzo, cuando recibieron el diagnóstico, la recomendación fue la medicación y la contención, pero gracias a su valentía decidieron no resignarse, y hacerle frente a esta realidad, de una manera diferente y novedosa, decidieron explorar, crear, jugar y descubrir el mundo con su hijo, para canalizar su energía y creatividad de una manera diferente.
Esto lo lograron inspirados en el profundo amor por su hijo, que los llevó a construir un proyecto de aprendizaje basado en el juego, la exploración y la curiosidad. Fue así como crearon un libro y un portal. El libro: “Tributo a Grandes Genios de la Historia”, escrito por el padre, Aníbal Peña, donde se relatan las vidas de grandes protagonistas de la historia como Leonardo Da Vinci, Marie Curie, Thomas Alva Edison, Nikola Tesla, entre otros, y se construye un verdadero puente entre la curiosidad infantil y el pensamiento científico. Y el portal del Proyecto Amazing Kids Adventure: www.amazingkidsadventure.com, a través del cual se convierte el juego, la curiosidad y el vínculo familiar en una verdadera herramienta pedagógica, que propone ejercicios prácticos para hacer en familia, a partir de varios escenarios: Aventura Pirata, Aventura Jurásica, Aventura Científica, Aventura Escénica y Aventura Safari.
Y es que esta historia de vida es profundamente admirable, una familia entendió que es posible enseñar y aprender distinto, porque estoy convencido del potencial de los niños y las niñas con condiciones de aprendizaje diferentes, porque la diversidad cognitiva debe ser abordada desde la posibilidad de potenciar las capacidades, el talento, las habilidades socioemocionales y la autonomía, de estos niños/as.
Es muy importante que seamos conscientes de que se necesita un verdadero cambio de mentalidad, de paradigma, que debe ser el entorno el que se adapte y los prepare para la vida real, porque si un niño/a piensa más rápido, se distrae más fácil, necesita otro ritmo de aprendizaje y aprende de forma distinta, él no es el problema, sino el modelo educativo y el sistema. Porque mientras el Estado y el Distrito implementan las políticas y las soluciones, ya hay muchos padres familia que, si están resolviendo en tiempo real, lo que el sistema aún no logra.
Sigamos su ejemplo. Y no olvide, que siempre ha pasado esto, la historia cuenta que Thomas Alva Edison, fue calificado por su maestro en el colegio como: “addled” (en inglés) “confundido, mentalmente lento, distraído”, y que su madre Nancy Edison, lo retiro del colegio y lo educó en la casa. Conclusión: Edison no funcionó en el sistema educativo tradicional, no era menos capaz, era distinto, su madre adaptó el aprendizaje a su manera de ser y le proporcionó libros, libertad para experimentar y espacio para cometer errores. El resultado, creó: la bombilla eléctrica, el fonógrafo y más de 1.093 patentes registradas en EE.UU. Su madre entendió lo que el sistema educativo no. Hoy, en día el sistema educativo es incluyente, pero aún no lo logra completamente, y la familia sigue siendo igual de importante... La historia se repite, y quizás entre los niños que muchos llaman distintos, puede estar el próximo genio que transformará la humanidad.










