Además, de esto, señaló Sanguino, se debe tener un único diagnostico financiero de la situación de la ETB, porque en menos de cinco meses se han obtenido dos balances distintos, diametralmente opuestos.
“Seguido de esto se tiene que hacer una evaluación tecnológica de las posibilidades futuras de la Empresa de Telecomunicaciones, en un mercado que es especialmente competitivo”, puntualizó Antonio Sanguino.
Para el Concejal Sanguino la decisión que se debe tomar con relación a la venta de la ETB se debe estar siempre dirigida a preservar el patrimonio público de los bogotanos.
Sanguino fue claro en señalar que una buena fórmula podría ser un socio estratégico, ojala sea público, que además, de traer nuevos recursos para las demás inversiones, debe hacer que la ETB, pueda tener posibilidades de mercadeo, que permita que el Estado no pierda el control de las comunicaciones y de la información.
“Este es un recurso estratégico para cualquier Estado en el mundo, garantizar el derecho a la información y la comunicación de los ciudadanos de Bogotá y además, debe garantizar con un socio estratégico, una operación con altos niveles de competitividad en el mercado de las Telecomunicaciones”, aseveró.






