El alcalde Carlos Fernando Galán anunció el retiro del proyecto de reforma tributaria en el Concejo de Bogotá, luego de las advertencias hechas por el concejal Julián Espinosa, ponente de la iniciativa.
Espinosa había alertado que la propuesta pretendía recaudar 1,26 billones de pesos al año, incrementando la carga tributaria sobre comerciantes, empresarios y consumidores. “Bogotá no podía darse el lujo de una reforma aprobada a las carreras, sin deliberación y cargando más impuestos sobre comerciantes, empresarios y consumidores. Y más cuando hoy el país conoce una reforma tributaria radicada por el presidente Petro que castigará a ciudadanos y empresarios”, señaló.
El cabildante recordó que en el corazón de la reforma, la modificación al Impuesto de Industria y Comercio (ICA) significaba fuertes incrementos para actividades clave en la ciudad. “Por ejemplo, la venta de motos y vehículos pasaba del 6,9 al 11 por mil; peluquerías y salones de belleza subían del 9,6 al 11 por mil; bares, restaurantes y comercio de bebidas alcohólicas y tabaco saltaban al 21 por mil, al igual que las entidades financieras. Incluso había preocupación con los derivados del petróleo, que también quedarían en el 21 por mil” explicó Espinosa.
Frente a los llamados incentivos tributarios, Espinosa había cuestionado que se concentraran únicamente en las zonas aeroportuarias de Engativá y Fontibón, dejando por fuera más de 20 zonas estratégicas que sí requieren inversión y empleo, como el Eje Tintal, el 20 de Julio, el Borde Usme, Puente Aranda o Las Ferias.
“Celebro que la administración haya tomado la decisión de retirar el proyecto. Si en el futuro se piensa en radicar una nueva propuesta, debe ser construida con rigor y diálogo, para fortalecer las finanzas del Distrito sin golpear el bolsillo de los bogotanos”,concluyó Espinosa.








