Durante debate de control político en el Concejo de Bogotá, el concejal Julián Espinosa, del Partido Alianza Verde, cuestionó las actuaciones de la administración distrital frente al proceso de financiación del Regiotram Norte, advirtiendo que retrasos, decisiones de última hora y posibles omisiones terminaron dejando a Bogotá por fuera de la cofinanciación del proyecto, limitando la incidencia del Distrito en una de las obras de movilidad más importantes para la región metropolitana.
El cabildante señaló que la Gobernación de Cundinamarca radicó el proyecto ante el Ministerio de Transporte en abril de 2025, mientras que la Alcaldía de Bogotá apareció cerca de seis meses después respaldando la solicitud de aval técnico. Según explicó, el 24 de octubre de 2025 el proyecto obtuvo aval técnico por parte del Ministerio de Transporte y apenas seis días después salió el CONPES 4171 que definía el esquema de financiación.
Sin embargo, Espinosa denunció que el 6 de noviembre de 2025, a través de una carta enviada por el gerente del Metro de Bogotá, Leónidas Narváez, el Distrito informó que no aportaría los $2.3 billones inicialmente acordados para el proyecto, sino únicamente $2 billones. Según indicó, esta decisión obligó al Gobierno Nacional a modificar en tiempo récord el documento CONPES para garantizar el cierre financiero del Regiotram Norte.
“El Distrito un día antes de que se reuniera la Junta Directiva del Metro solicitó que su participación no fuera por $2.3 billones, sino por $2 billones. Entonces, ¿de dónde iban a salir los $300.000 millones adicionales? El Gobierno Nacional tuvo que salir a correr para constituir el CONPES 4172 aumentando su participación”, afirmó el concejal.
El concejal también pidió explicaciones sobre la ausencia de María Consuelo Araujo —exdirectora de TransMilenio durante la administración de Enrique Peñalosa y nombrada por el alcalde Carlos Fernando Galán en la Junta Directiva del Metro de Bogotá— en la sesión donde debía votarse el aporte de Bogotá al proyecto, reunión que se llevó a cabo un día antes de la entrada en vigencia de la Ley de Garantías.
Según Espinosa, la ausencia de Araujo terminó afectando la posibilidad de que Bogotá asegurara su participación en el esquema financiero del Regiotram Norte.
“La doctora María Consuelo Araujo no asistió a la Junta del Metro, acabando con la posibilidad de que hubiese una financiación ordinaria por parte del Distrito para el Regiotram. Y sin esa decisión, Bogotá no podía cumplir su parte en el esquema financiero”, sostuvo Espinosa durante el debate.
Finalmente, el concejal defendió la importancia estratégica del Regiotram Norte para Bogotá y Cundinamarca, destacando que se trata de un sistema férreo regional, 100 % eléctrico y sostenible, que conectará a Bogotá con municipios como Chía, Cajicá y Zipaquirá. El proyecto contará con cerca de 48,8 kilómetros de extensión y 17 estaciones, además de integración con TransMilenio y otros sistemas de transporte.
Espinosa aseguró que el Regiotram permitirá movilizar más de 187.000 pasajeros diarios, reducir tiempos de desplazamiento, disminuir la congestión vehicular y las emisiones contaminantes, fortaleciendo la movilidad y la integración regional.








