En sesión plenaria del Concejo de Bogotá, el concejal Marco Acosta hizo un llamado urgente a la Administración Distrital para adoptar medidas inmediatas frente al mapa de riesgo electoral presentado por la Defensoría del Pueblo y la Misión de Observación Electoral (MOE) para 2026.
Durante su intervención, el cabildante advirtió que, aunque a nivel nacional existen 69 municipios en alerta inmediata, Bogotá enfrenta un escenario particularmente delicado, con riesgo calificado como “extremo” en varias localidades donde la presión de estructuras criminales y las atipicidades electorales amenazan la libertad del voto.
“El patrón es claro: donde el Estado ha dejado vacíos de gobernanza, las estructuras criminales intentan coaccionar el voto o manipular la participación mediante el miedo”, afirmó el concejal Acosta.
Según el diagnóstico citado por el concejal, el riesgo en Bogotá no es uniforme, pero sí crítico. El 100% de los puestos de votación en las localidades de Santa Fe y Los Mártires se encuentran bajo amenaza. A estas se suman Sumapaz, Ciudad Bolívar, Usme, San Cristóbal y Bosa, territorios donde, según lo expuesto, existe confrontación directa entre estructuras ilegales como el Tren de Aragua y el Clan del Golfo.
Para el concejal, minimizar estas alertas bajo el argumento de que “Bogotá es más segura que otras regiones” sería un error que podría fracturar la democracia desde lo local.
Marco Acosta solicitó que la Secretaría de Seguridad y la Secretaría de Gobierno activen de manera inmediata una mesa de seguimiento permanente que incluya a la Personería de Bogotá y la Defensoría del Pueblo, con un enfoque preventivo y no meramente reactivo.
Asimismo, propuso reforzar la presencia de la Fuerza Pública no solo el día de la elección, sino semanas antes, especialmente en vías de acceso, zonas rurales de Sumapaz y en los cerros orientales.
“Bogotá no puede permitir que las urnas se conviertan en un botín para la delincuencia”, concluyó el concejal.
Con este llamado, el cabildante insistió en que la defensa de la democracia comienza desde los territorios y que garantizar elecciones libres y seguras en la capital debe ser una prioridad institucional.








