Hoy me pronuncio con profunda preocupación ante el estado de salud mental de los jóvenes en Bogotá. Las cifras recientes muestran que estamos frente a una situación alarmante que exige atención inmediata, acción coordinada y compromiso de todos los sectores: gobierno, instituciones educativas, organizaciones sociales, familias y jóvenes mismos.
Estado actual y cifras alarmantes
- En la ENCUESTA NACIONAL DE SALUD MENTAL (ENSM) realizada por el Ministerio de Salud en octubre de 2023, el 66,3 % de los colombianos mayores de 18 años declara haber enfrentado algún problema de salud mental en su vida; este porcentaje sube al 75,4 % en el grupo de 18 a 24 años, el grupo más joven adulto. Ministerio de Salud+1
- En Bogotá, el Observatorio de Salud reportó 30.209 casos de ideación suicida en 2024, de los cuales casi el 30 % correspondieron a jóvenes en adolescencia o juventud. Canal Trece | TV en Vivo
- Otra investigación indica que en Bogotá el 11 % de los adultos presentan un problema de salud mental; además, los niveles altos de ansiedad llegan al 9,8 %; depresión cerca del 5,5 %; y síntomas sugestivos de psicosis al 9,2 %. goynbogota.com
- Situaciones de pobreza o vulnerabilidad también afectan: un informe reciente de Bogotá señala que 44,4 % de los jóvenes están en situación de pobreza o vulnerabilidad, y 46 % enfrentan exclusión productiva. Integración Social
Estas cifras son alarmantes. Las afectaciones más comunes que se observan entre los jóvenes incluyen:
- Ansiedad, depresión, estrés persistente.
- Ideaciones suicidas, y en algunos casos intentos de suicidio.
- Dificultad para concentrarse, rendimiento académico bajo, abandono escolar.
- Alteraciones en el sueño, baja autoestima, sensación de soledad o aislamiento.
- Más riesgo en jóvenes que enfrentan pobreza, falta de redes de apoyo, violencia, consumo de sustancias psicoactivas.
Algunos estudios y reportes, atribuyen las siguientes posibles causas:
- Pandemia y sus secuelas: pérdidas, confinamientos, aislamiento, incertidumbre, cambios en la dinámica educativa y social.
- Desempleo y exclusión productiva: muchos jóvenes no logran insertarse en el mercado laboral, lo que genera frustración, sensación de inutilidad, angustia económica. Integración Social+1
- Desigualdad socioeconómica: pobreza, vulnerabilidad, acceso desigual a servicios de salud mental.
- Redes sociales, tecnología y sobreexposición digital: comparación constante, presión por imagen, “fake news”, aislamiento emocional.
- Violencia — ya sea en hogares, comunidades o entornos escolares — y consumo de sustancias psicoactivas que agravan las enfermedades mentales. PMC+2infobae+2
- Estigmatización y falta de diálogo familiar: muchos jóvenes no se sienten escuchados, no piden ayuda, por temor al juicio o porque no hay rutas accesibles de atención.
Qué hacer para prevenir y mitigar
Propongo las siguientes acciones urgentes:
Fortalecer los servicios públicos de salud mental
- Aumentar la oferta de psicólogos, psiquiatras y profesionales de apoyo en Bogotá, especialmente en localidades más vulnerables.
- Facilitar el acceso gratuito o de bajo costo a terapias, atención psicológica y psiquiátrica.
Prevención temprana
- Implementar programas de educación emocional en colegios, universidades y espacios comunitarios.
- Capacitar docentes, líderes comunitarios, familias para que identifiquen señales de alerta (ansiedad persistente, aislamiento, cambios de ánimo, etc.).
Espacios de apoyo psicosocial
- Crear líneas de atención, grupos de contención, acompañamiento comunitario para jóvenes.
- Fortalecer redes de apoyo entre pares, brindar espacios seguros para hablar sin juicio.
Políticas públicas integrales
- Priorizar la salud mental en los planes locales y distritales, con presupuestos asignados claros.
- Promover la inclusión productiva juvenil, oportunidades de empleo, emprendimiento, becas y formación.
Comunicación y sensibilización
- Campañas que reduzcan el estigma, promuevan la normalización de pedir ayuda, de reconocer que la salud mental es tan importante como la física.
- Difusión de canales de ayuda disponibles, especialmente para jóvenes vulnerables.
Investigación continua y monitoreo
- Recoger datos actualizados, desagregados por edad, sexo, localidad, nivel socioeconómico para identificar dónde están los focos más críticos.
- Evaluar la efectividad de las intervenciones y ajustar políticas con base en evidencia.
Estos datos se deben usar para visibilizar la crisis, generar conversación social, invitar a jóvenes a compartir sus experiencias y necesidades reales, pedir a las autoridades responsables que implementen las acciones propuestas y rindan cuentas la salud mental de nuestros jóvenes no puede esperar. Los jóvenes son el presente y el futuro de Bogotá debemos propender por dar las herramientas necesarias para prevenir y reducir que esta condición cobre más vidas en los jóvenes.
Partido Liberal Colombiano








