En una decisión clave para garantizar entornos seguros, dignos y de calidad para los niños y niñas en sus primeros años de vida, el Concejo de Bogotá aprobó el proyecto que crea el Sistema Distrital de Atención Integral a la Primera Infancia.
Este nuevo modelo transforma la forma en que la ciudad cuida y protege a la niñez, estableciendo reglas claras para los jardines infantiles, tanto públicos como privados, y fortaleciendo los mecanismos de inspección, vigilancia y control. El objetivo es asegurar que todos los espacios de atención a la primera infancia cumplan con condiciones adecuadas de infraestructura, pedagogía, nutrición y salubridad.
“Bogotá necesitaba un sistema unificado que garantizara el mismo trato y la misma exigencia de calidad para todos los jardines infantiles. Con esta iniciativa cerramos brechas y protegemos lo más valioso: nuestros niños y niñas”, afirmó el concejal Julián Espinosa, uno de los autores de la propuesta.
La nueva política se sustenta en cinco pilares fundamentales:
- Acceso equitativo y continuo a servicios de calidad.
- La educación inicial como eje central de la atención.
- Coordinación efectiva entre entidades responsables.
- Supervisión rigurosa bajo un solo mecanismo de control.
- Participación ciudadana y acceso transparente a la información.
La norma también contempla la creación de una instancia de gobernanza intersectorial que permitirá articular a las entidades con responsabilidad en la atención a la primera infancia, promoviendo decisiones basadas en evidencia y una gestión más eficiente.
Todos los prestadores de servicios educativos para la primera infancia deberán ajustarse a los nuevos estándares dentro de un plazo máximo de 24 meses. Esto garantizará que ningún niño o niña sea atendido en condiciones precarias o sin supervisión adecuada.
El proyecto fue aprobado en plenaria del Concejo de Bogotá y ahora pasa a sanción del alcalde mayor Carlos Fernando Galán.








