Este año se realizará, en el mes de noviembre, el Salón Internacional del Automóvil y se prevé una gran presentación de vehículos eléctricos que empezarán a ser comercializados en Colombia, los cuales, a pesar de seguir siendo costosos, son más accesibles de lo que eran hace cinco o seis años.
Esto nos enfrenta a una realidad bastante compleja, ¿cómo vamos a abordar este nuevo fenómeno? Hoy en día la presencia de las electrolineras, o puntos de carga de vehículos están presente en algunos supermercados o grandes superficies, a los cuales para acceder es necesario pagara una tarifa de parqueo. Es decir, quien vaya a la localidad de Usaquén y desee cargar su carro eléctrico, debe ir al Centro Comercial Unicentro, en donde además de cancelar el valor de la recarga debe cancelar el tiempo que esté dentro de las instalaciones del Centro Comercial. Ante esto, no cuestiono la facilidad presentada por el Centro Comercial, sino la falta de alternativas que existen al respecto.
En este mismo sentido, se encuentra una dificultad en la Propiedad Horizontal. Si usted vive en un conjunto residencial y compra un vehículo eléctrico la única opción que tiene es instalar el punto de carga eléctrica en su parqueadero, pero debe enfrentarse ante un problema y es que esto se realizará en las áreas comunes del conjunto, por lo cual deberá recurrir al Consejo de Administración de dicho conjunto y esperar que le sea aprobada la instalación. Este es un procedimiento que no podría asegurársele que termine siendo exitoso.
Por esto debemos hacer un llamado a las autoridades nacionales y distritales, para que reglamentemos este fenómeno futuro, pero que lo hagamos de una manera moderno y flexible, tal y como anda la tecnología hoy en día. No podemos seguir siendo un estado paquidérmico que se mueve lento y reacciona cuando ya es tarde, dejando una gran serie de zonas grises en medio de las innovaciones que presenta el mundo de hoy.







