En un llamado urgente, el concejal de Bogotá Jairo Avellaneda, del Pacto Histórico, anunció el proceso de revocatoria del mandato del alcalde Carlos Fernando Galán, ante la catástrofe sanitaria y administrativa que azota la ciudad. La crisis de basuras no es un mero inconveniente: es un crimen contra la salud pública, un abandono deliberado que deja a millones de bogotanos expuestos a enfermedades, vectores y una inseguridad exacerbada por el desorden urbano. "Galán ha fallado estrepitosamente; su ineficiencia es evidente y se requiere la revocatoria para restaurar la dignidad de Bogotá", declaró Avellaneda.
Bogotá genera diariamente entre 8.000 y 9.000 toneladas de residuos –más de 3 millones anuales–, según datos del Centro de Gerenciamiento de Residuos Doña Juana (CGR) y el Departamento Nacional de Planeación (DNP). Sin embargo, bajo la gestión de Galán, la ciudad acumula 732 puntos críticos de basura, en localidades como Engativá, Kennedy, Suba y Bosa convertidas en focos de insalubridad y peligro.
El modelo de Áreas de Servicio Exclusivo (ASE), vigente desde 2018, se ha revelado como un fiasco total por los graves incumplimientos de los operadores privados, tolerados por una Alcaldía que ignora: recolección deficiente e incumplimiento sistemático de rutas, dejando calles ahogadas en desechos; vehículos sin mantenimiento preventivo, circulando como chatarrerías rodantes; vertimiento ilegal de lixiviados, contaminando suelos y aguas; falencias en barrido y limpieza de vías, agravando el caos vial; retiro injustificado de 2.000 contenedores de residuos bajo un supuesto ‘plan piloto’, como lo constató la Contraloría Distrital y la UAESP.
"¿Cómo se justifica retirar contenedores en una ciudad que se pudre en basura? Ese 'plan piloto' no es innovación: es un experimento irresponsable que sumerge a Bogotá en la mugre y la vergüenza. El mandato de Galán debe ser revocado por su negligencia que demuestra el engaño de una administración mentirosa", afirmó Avellaneda, exigiendo acción inmediata.
La indignación del concejal se acentuó con el escandaloso manejo del Incentivo al Aprovechamiento y Tratamiento de Residuos (IAT), un fondo diseñado para empoderar a recicladores, impulsar compostaje y reducir residuos, pero convertido en un botín inerte por la parálisis de la administración Galán:
- Presupuesto acumulado a abril de 2025: $99.328 millones.
- Proyectos recibidos: 13 en 2023 (cero adjudicados), 64 en 2024 (solo 5 por $14.447 millones) y 82 en 2025 (todavía en limbo evaluativo).
- ¡$85.000 millones congelados, intocables, mientras la ciudad se asfixia en pilas de basura!
"¿De qué sirve un fondo millonario si Galán lo deja pudrirse en burocracia? Esos 85.000 millones podrían salvar a Bogotá de esta pesadilla, pero la ineficiencia de esta Alcaldía los condena al olvido”, arremetió Avellaneda.
Preguntas que exigen respuestas y acción decisiva
Avellaneda no se conforma con denuncias e interpeló directamente a la administración Galán con interrogantes que claman por justicia: ¿cuáles son las estrategias concretas para cubrir las zonas periféricas y de difícil acceso, abandonadas a su suerte? ¿para qué ampliar operadores si no hay eficiencia ni cobertura real, solo más promesas vacías?, ¿quién responde por los barrios olvidados, donde la basura es el pan de cada día bajo este alcalde irresponsable e inexperto?
"El alcalde Galán duerme en materia de seguridad, duerme en materia de residuos, duerme en materia de movilidad, le digo a mis compañeros y a la bancada de oposición que hace su trabajo juicioso, que dejemos las palabras y debates y pasemos a los hechos, e iniciemos un proceso de recolección de firmas para una revocatoria de esta administración tan nefasta”, remató el concejal Avellaneda, convocando a la ciudadanía a respaldar esta demanda impostergable.







