La petición del cabildante Ramírez se fundamenta en la presunta mala utilización de un bien público para propaganda política personal y no tiene presentación que un Canal, que es de todos los bogotanos, se convierta en el megáfono particular del Burgomaestre, donde está incitando al desacato de las decisiones institucionales y a la subliminal desobediencia civil.
A juicio del Concejal de Opción Ciudadana, no se entiende por qué se irrespeta a los televidentes del Canal vulnerándoles sus derechos, al cambiarle abruptamente la programación habitual establecida en la parrilla, para dar paso a extensas transmisiones en favor de un funcionario que no quiere acatar la ley y está promoviendo el levantamiento popular, lo cual no representa a todas las miradas y expresiones de esta inmensa ciudad.







