- TransMilenio admite que el costo laboral solo pesa el 20% en la operación, desvirtuando que el aumento del salario mínimo sea la causa principal del alza en la tarifa.
- La entidad confesó que no realizó estudios de impacto social para medir cuánta gente dejará de usar el sistema por no poder pagar.
Bogotá D.C. La concejal del Pacto Histórico, Rocío Dussán, reveló este martes documento de la Gerencia de TransMilenio que desmontan el relato del alcalde Carlos Fernando Galán sobre las supuestas razones técnicas del reciente aumento en la tarifa del transporte público.
La información, obtenida mediante respuesta oficial a un derecho de petición, evidencia que la administración distrital faltó a la verdad y tomó una decisión regresiva sin sustento social, afectando directamente a millones de usuarios del sistema.
Aunque el Alcalde Galán ha insistido en que el alza tarifaria se explica por el incremento del salario mínimo decretado por el Gobierno Nacional, TransMilenio reconoce en su respuesta que solo cerca del 20 % de los costos del sistema están indexados al Salario Mínimo Mensual Legal Vigente (SMMLV) y que, en consecuencia, “el incremento tarifario no es atribuible de manera exclusiva al aumento del salario mínimo”.
“El alcalde le mintió a la ciudad. Culpar el salario de los trabajadores para justificar un aumento generalizado en la tarifa es deshonesto y matemáticamente insostenible. Están utilizando la dignidad laboral como cortina de humo para esconder la mala gestión financiera del sistema”, afirmó la concejal Dussán.
En la respuesta también deja en evidencia que la administración Galán aumentó la tarifa sin evaluar el impacto real en los sectores populares. TransMilenio admite que su modelo técnico “no contempla cambios intermodales por variaciones tarifarias” y que sus cálculos son un ejercicio de “estática comparativa” que no recoge los efectos sociales del incremento.
“En otras palabras, subieron la tarifa sin saber cuántos bogotanos dejarán de usar el sistema porque no pueden pagarlo, ni cuántas familias tendrán que recortar gastos básicos para poder movilizarse. Este gobierno tomó una decisión desde el escritorio, de espaldas a la realidad de los estratos 1, 2 y 3”, enfatizó la cabildante.
Finalmente, el concejal Dussán advirtió que no se puede seguir profundizando un modelo de transporte excluyente e insto a la administración a revisar unas alternativas.
“No vamos a aceptar que se normalice un servicio deficiente con tarifas impagables. Hay otras salidas distintas a seguir cargándole el costo de la ineficiencia a los bolsillos de los bogotanos”, concluyó.








