El Concejo de Bogotá, otorgó la Orden Civil al Mérito José Acevedo y Gómez en el Grado Cruz de Plata a la Fundación SHE IS, en reconocimiento a una década de trabajo incansable en favor de la educación, el empoderamiento y el liderazgo de niñas, jóvenes y mujeres.
La condecoración, promovida por la honorable concejal Rocío Dussán Pérez, y otorgada en virtud del Acuerdo 36 de 1993, que creó la Orden Civil al Mérito en sus distintos grados. La ceremonia fue realizada en el Concejo de Bogotá y contó con la presencia de beneficiarias del programa y representantes de la organización.
“El trabajo de esta Fundación trata de romper, de manera concreta, los techos de cristal que durante generaciones limitaron sus sueños; no se trata solo de llevar niñas a conocer la NASA. Es, sobre todo, un conjunto de estrategias para demostrar que cualquier niña puede convertirse en científica, ingeniera, lideresa, o simplemente en la mujer que decide ser lo que quiere ser” señaló la concejal Rocío Dussán.
La Fundación creada por Nadia Sánchez Gómez, es reconocida como una de las organizaciones con mayor impacto en Latinoamérica en la promoción de la equidad de género.Desde 2016 ha beneficiado a más de 22.400 mujeres y niñas en más de cinco países: Colombia, especialmente en Bogotá, Ecuador, Perú, Costa Rica, Panamá, República Dominicana y Estados Unidos.
Entre sus programas más destacados se encuentra la estrategia Ella Es Astronauta que ha llevado los sueños de la exploración espacial a niñas en condición de vulnerabilidad. A la fecha, la Fundación ha desarrollado 19 misiones exitosas en alianza con el Space Center de la NASA y ha beneficiado a 1.344 niñas que, de otra manera, difícilmente habrían accedido a estas oportunidades.
Durante la ceremonia, la condecoración fue recibida por tres representantes de la organización: Salomé Cuevas Berrio, beneficiaria de la estrategia “Ella Es Astronauta”; Diana Marcela Navarrete, mujer beneficiaria del proceso formativo; y Leidy Martínez, directora ejecutiva de la Fundación.
Que este reconocimiento, no sea solo un símbolo, sino un compromiso renovado para seguir trabajando por una Bogotá donde ninguna niña o mujer tenga que pedir permiso para soñar en grande. Porque cuando una de nosotras llega a las estrellas, no lo hace sola. Nos lleva a todas y a todos con ella.










