Asegura que los bogotanos debemos desterrar la violencia asociada al fútbol, como fenómeno social distante de los estadios, en el que el trago, las rencillas personales y la intolerancia, sea confinada al olvido y remplazada por grandes cantidades de amor por la patria, por el fútbol y por el respeto del otro.
Exhorta a los bogotanos, a rechazar cualquier acto violento en este y los otros partidos que el combinado nacional realizará dentro del mundial celebrado en Brasil, para que de una vez por todas se vuelva los ojos a la convivencia entre la ciudadanía, y se abandone cualquier actitud hostil en torno a los resultados, tanto del mundial de fútbol como de los torneos locales.
Finalmente, afirma, que el reto a cumplir es disfrutar de los encuentros deportivos sin incurrir en ningún tipo de violencia.






