El concejal de Bogotá, Julián Sastoque, reveló escandalosas pruebas de incumplimientos y resultados mediocres del trabajo de la Imprenta Nacional en la elaboración de cédulas de extranjería, una actividad que se desarrolla en cumplimiento de un contrato establecido entre esta entidad y Migración Colombia, por un valor de $5.620 millones de pesos.
En una investigación de ese contrato, Sastoque encontró una cantidad de irregularidades que resultan indignantes y encienden las alarmas, ya que, si la Imprenta Nacional ni siquiera ha podido imprimir estos documentos con calidad, mucho menos lo podrán hacer en dos meses con los pasaportes, como espera el gobierno Petro.
Por ejemplo, en julio de 2024, Migración Colombia le envió un duro comunicado a la Imprenta Nacional donde le pide un plan de contingencia para la impresión inmediata de 2.433 documentos “los cuales, hasta la fecha de hoy, se encuentran pendientes de impresión”. Ni siquiera el plan de acción pudieron entregarlo a tiempo y tuvieron que pedir prórroga.

Pero no solo es incumplimiento en las entregas, lo que entregan lo hacen de forma ‘chambona’, con errores de impresión y diseño inaceptables. En un documento de más de 55 páginas, Migración Colombia le reclamó el año pasado por las 142 cédulas que habían entregado hasta ese momento.

En este sentido encontraron impresiones irregulares en las fotos, los textos, las firmas y las huellas digitales, es más, ni siquiera se imprimían bien las firmas del director de Migración.

Un mes después, Migración Colombia vuelve a enviar un extenso documento en donde se especifican 341 casos de cédulas de extranjería correspondiente a “no conformes”, solo en la región Andina.

El nivel de incumplimiento es tal, que solo en un mes y medio de ejecución de contrato se devolvieron cerca de 581 documentos y se habría presentado un retraso en más de 1.077 documentos, lo cual muestra la incapacidad de la Imprenta Nacional para cumplir esta tarea.


Dicha cantidad de documentos sin entregar y con defectos resulta ser un escándalo pues según la cotización enviada por la misma imprenta, se comprometían a un promedio de 5.000 cédulas mensuales.
“El desastroso y mediocre trabajo de la Imprenta Nacional en la elaboración de cedulas de extranjería, es un campanazo de alerta de lo que va a ocurrir con los pasaportes desde septiembre, teniendo en cuenta, además, que el diseño y la impresión de esas cédulas es infinitamente más sencilla que la de los pasaportes”, advirtió el concejal Sastoque.








