En el marco del debate de control político de la Comisión del Plan del Concejo de Bogotá, la concejala Ana Teresa Bernal, del Pacto Histórico, realizó una fuerte intervención en la que cuestionó la gestión de la Empresa de Renovación y Desarrollo Urbano de Bogotá, RENOBO y alertó sobre las consecuencias sociales, territoriales y democráticas del actual modelo de renovación urbana que se adelanta en la ciudad.
Bernal sostuvo que la capital enfrenta “un punto de inflexión definitivo”: avanzar hacia una transformación urbana integral, equitativa e incluyente, o permitir que la planificación del territorio continúe “subordinada al mercado, donde los negocios privados pesan más que los derechos de quienes habitamos la ciudad”.
Para la cabildante, la gestión actual de RENOBO evidencia un enfoque que prioriza la rentabilidad inmobiliaria por encima del interés público, debilitando la posibilidad de construir un modelo de ciudad que dignifique, proteja a las comunidades y garantice participación efectiva.
Un modelo que profundiza desigualdades y desplaza comunidades
Durante su intervención, Bernal advirtió que esta orientación mercantilizada del desarrollo urbano limita la capacidad del Distrito para liderar procesos de renovación con enfoque social y genera impactos graves: profundización de desigualdades territoriales, desplazamiento de comunidades tradicionales y restricción del derecho de los bogotanos a incidir en el futuro de sus barrios.
“Esto no es solo un debate técnico”, afirmó. “Es un debate democrático. La manera en que se renueva la ciudad determina quién puede habitarla, quién gana y quién pierde”.
La concejala recordó que en los últimos 35 años la renovación urbana en Bogotá ha estado vinculada a procesos de expulsión y desarraigo, particularmente en el centro histórico y sectores como la L, el Bronx, San Bernardo y Eduardo Santos. Allí, cientos de familias fueron desplazadas y empobrecidas, mientras el fenómeno de habitabilidad en calle se dispersó sin soluciones integrales.
De acuerdo con un informe de la Universidad Nacional citado por Bernal, más de 30 mil familias han sido desplazadas en los últimos diez años debido a la especulación inmobiliaria y a proyectos de renovación urbana.
Alertas sobre proyectos estratégicos: PLMB, San Juan de Dios y el Voto Nacional - La Estanzuela
La concejala también llamó la atención sobre la falta de articulación y retrasos en proyectos críticos en los que participa RENOBO. Uno de ellos es el Plan Parcial Voto Nacional – La Estanzuela, donde la entidad adelanta estudios y diseños de la malla vial intermedia y local, incluida la Calle 9 entre la Av. Caracas y la Carrera 16, punto clave para la integración con la Primera Línea del Metro de Bogotá (PLMB).
Aunque existen mesas de coordinación entre RENOBO, la Empresa Metro de Bogotá y la consultora WSP, Bernal señaló que los diseños siguen sin aprobación definitiva, el presupuesto está en elaboración y no hay claridad sobre el inicio de obras ni sobre fechas de entrega. Estas incertidumbres remarcó ponen en riesgo la operación del Metro, podrían generar sobrecostos y abren la puerta a dinámicas de especulación inmobiliaria en una zona altamente sensible.
Asimismo, cuestionó cuál es la verdadera apuesta de RENOBO en proyectos estratégicos como el Hospital San Juan de Dios y su rol dentro de la PLMB, insistiendo en que la ciudad requiere entidades públicas con liderazgo técnico, social y transparente, no simples intermediarios de negocios inmobiliarios.
Renovar sí, pero sin expulsar
Bernal insistió en que Bogotá necesita renovación urbana, pero “no cualquier renovación”. Reiteró que la ciudad requiere transformaciones que no expulsen comunidades, que no profundicen desigualdades ni privaticen el futuro urbano.
Advirtió además sobre la relación implícita entre fenómenos de descomposición social, criminalidad y procesos de renovación urbana, señalando que este será uno de los temas que desarrollará con mayor profundidad en próximos debates de control político.
Preguntas que RENOBO debe responder
Para cerrar su intervención, la concejala planteó una serie de preguntas que, a su juicio, la Empresa RENOBO debe responder con transparencia ante el Concejo y la ciudadanía:
- ¿Cuál es el enfoque real de RENOBO: desarrollo urbano con fines sociales o dinamización del mercado inmobiliario?
- ¿Cómo se garantiza que los proyectos no generen gentrificación ni desplazamiento?
- ¿Qué mecanismos de participación ciudadana incidente existen y cuál ha sido la incidencia real de las comunidades?
- ¿Cuáles son los criterios para elegir socios privados y qué controles existen para evitar conflictos de interés?
- ¿Cómo se mide el impacto social de los proyectos y cómo se verifica el cumplimiento de metas de equidad territorial?
Para la concejala Ana Teresa Bernal, es urgente que la Empresa RENOBO recupere su vocación pública y que la renovación urbana en Bogotá vuelva a ser una herramienta de dignificación y bienestar colectivo, no un motor de desplazamiento ni de acumulación para unos pocos. “La planificación del territorio debe servir al interés público, no al interés privado”, concluyó.
ypsalazar@concejobogota.gov.co
Tik Tok: @anateresabernal








