Tal y como lo dijimos en nuestro Debate de control político sobre el estado en que se encuentran los hogares geriátricos de la ciudad, estamos en un estado crítico de la protección de los adultos mayores.
Los hogares geriátricos funcionan de una manera desordenada, ya que en Bogotá es más fácil montar un hogar geriátrico que una cafetería. Así mismo, las secretarías encargadas de este tema, Salud e Integración Social, no tienen las mismas cifras de hogares existente en la capital del país.
Así mismo, nos enfrentamos al mayor problema de todos, que estos hogares deben funcionar a pesar de ser clausurados temporal o definitivamente, ya que ante el cierre de una de estas instituciones no hay donde trasladar a los abuelos que allí habitan. Esto es dejar a nuestros viejos en riesgo.
Dentro de los problemas con estos “negocios” con la vejez, vemos como la Secretaría de Salud impone multas a estos establecimientos y no se tiene un registro claro de dónde está ese dinero. Por ello, le queremos pedir a la administración distrital aumentar el compromiso con los abuelos de la ciudad. Por ello necesitamos que se haga cumplir la ley, y por nuestra parte nos comprometemos a mejorar las normas que rigen a estos hogares.






