Desde el Concejo de Bogotá, el concejal Marco Fidel Acosta Rico presentó al alcalde mayor, Carlos Fernando Galán, una propuesta para implementar un tributo voluntario de alumbrado público. La iniciativa busca fortalecer el sentido de pertenencia ciudadana, promover la confianza en la administración distrital y convertir el aporte al alumbrado en un símbolo de identidad bogotana.
La propuesta consiste en que el aporte al alumbrado se realice de manera libre y voluntaria a través de la factura de servicios públicos, permitiendo que cada ciudadano decida si contribuye o no al sostenimiento y expansión de la iluminación en la ciudad. Para impulsar la participación, se plantea una campaña de identidad ciudadana bajo el lema “Iluminemos juntos nuestra ciudad”, que invite a los bogotanos a sumarse a la construcción de una capital más iluminada, segura y estética.
Quienes realicen aportes de forma constante recibirán un reconocimiento simbólico mediante una certificación digital denominada “Bogotano que ilumina su ciudad”, como expresión de orgullo y compromiso ciudadano. Además, la iniciativa contempla la publicación periódica de informes de recaudo y de las obras financiadas, garantizando transparencia y confianza en el uso de los recursos.
El concejal Acosta señaló que esta propuesta se inspira en experiencias internacionales exitosas como la Central Park Conservancy en Nueva York, que desde los años 80 ha demostrado cómo un modelo de gestión público–privada, sustentado en donaciones voluntarias de ciudadanos y empresas, puede transformar un espacio urbano. Hoy más del 75% del presupuesto anual de Central Park proviene de estos aportes, movilizando millones de dólares y miles de voluntarios cada año, lo que lo ha convertido en un referente mundial de corresponsabilidad ciudadana.
En el caso de Bogotá, un esquema similar aplicado al alumbrado público podría generar beneficios significativos como el fortalecimiento de la identidad bogotana, al convertir el aporte en un gesto de orgullo y compromiso con la ciudad; el aumento de la confianza y la transparencia, al acompañar los aportes con reportes claros de ejecución; y la construcción de un modelo alternativo a la presión fiscal, en el que Bogotá lidere un esquema innovador de tributación solidaria y voluntaria.
Para materializar esta iniciativa, el concejal Acosta propone un mecanismo con cuatro ejes centrales:
- Eliminación de la obligatoriedad, transformando el impuesto en una contribución voluntaria incluida en la factura de servicios públicos, que cada ciudadano podrá aceptar o rechazar.
- Campañas de identidad ciudadana, con una estrategia pedagógica y simbólica como “Iluminemos juntos nuestra ciudad”.
- Reconocimientos simbólicos, mediante certificaciones digitales y estímulos que destaquen el compromiso de los ciudadanos que aporten con regularidad.
- Transparencia y control social, a través de informes trimestrales de recaudo y ejecución, asegurando confianza y trazabilidad en el manejo de los recursos.
De acuerdo con el concejal Acosta, esta propuesta no solo reduce la percepción de carga tributaria, sino que también moviliza a la ciudadanía en torno a un propósito común: la seguridad y el embellecimiento de Bogotá mediante un alumbrado moderno y sostenible.
“La construcción de ciudad no necesita imponerse, sino inspirarse. Con este modelo, Bogotá puede convertirse en ejemplo nacional e internacional de cómo el compromiso libre y voluntario de los ciudadanos logra más que la presión tributaria”, afirmó el concejal Marco Fidel Acosta.
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