Según la investigación, los niños no solo consumen por primera vez alcohol entre los 12 y 13 años, sino que comienzan a hacerlo de manera permanente, por lo menos una vez a la semana, a partir de los 14, y esto vuelve a generar advertencia con grandes alarmas sobre la realidad del consumo de drogas en los jóvenes estudiantes y las redes delincuenciales de microtráfico que acechan los colegios públicos.
A su vez es una muestra clara que el consumo de alcohol y drogas es la puerta de entrada para los jóvenes a conductas delictivas como conflictos, robos, agresiones y arrestos
El principal factor de riesgo que se asocia con el consumo de drogas y el desarrollo de conductas antisociales es el desinterés que tienen los padres en saber en dónde y en qué andan sus hijos.
Solicito a las autoridades y entidades distritales soluciones que aborden de manera integral todos los ambientes en los que los jóvenes y niños conviven. Concretamente, pido implementar planes de prevención y de intervención que involucren a estudiantes, instituciones educativas y padres de familia que impacten con todos los efectos sociales.






