Como médico pediatra ha liderado en varias oportunidades controles políticos con respecto al impacto negativo que tiene en nuestros jóvenes el consumo a tan temprana edad, dado que no se ha completado el proceso de maduración cerebral y el sistema nervioso se encuentra en desarrollo. Pero no sólo a nivel de salud sus efectos son negativos, ya que por lo general se presentan alteraciones en su conducta manifestadas en agresividad, depresión y ansiedad entre otras. Igualmente, incide en los procesos de aprendizaje y se convierte en la puerta de entrada a otros problemas afines como el consumo de drogas, violencia y hasta problemas delictivos.
Como Concejal de Bogotá una vez más los invita a efectuar el primer control a nuestros jóvenes desde el hogar como factor primario de educación a través del diálogo y el acercamiento y hace un llamado especial a los organismos de control y vigilancia de nuestra ciudad para que trabajemos conjuntamente en la solución de este grave problema que amenaza la base de nuestra sociedad, es decir, nuestros niños y adolescentes.





