Solamente entre enero y febrero del presente año, la Secretaría de Salud Distrital ha recibido siete denuncias por mala prestación de servicios o fallas al momento de realizarse un procedimiento estético. En el transcurso del 2016 se recibieron 95 denuncias por malas prácticas en cirugías plásticas. La gran mayoría de estas están relacionadas con la falta de idoneidad del personal tratante, así mismo, por resultados no esperados por el paciente y, finalmente, por complicaciones en el postoperatorio.
Cuando alguien desea realizarse una intervención quirúrgica, en Colombia, debe tener claro que las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS), deben tener un registro y una serie de certificaciones por parte del Ministerio de Salud y la Secretaría de Salud.
Según publica el diario El Tiempo, durante el año 2016 se impusieron 34 medidas de seguridad con cierre temporal y preventivo de servicios; 32 quejas se dieron por finalizadas, y 29 se remitieron directamente a investigación. Siguiendo esta tendencia se podría ver un aumento significativo para este año.
Dentro de las recomendaciones otorgadas por la Secretaría Distrital de Salud, recomienda consultar la certificación de la IPS en la página web www.saludcapital.com, hacer click en el botón: “consulte la habilitación de su médico o IPS”, en la parte inferior izquierda. Paso seguido solicite el distintivo de habilitación del servicio quirúrgico de cirugía plástica y estética, a continuación, exija el certificado de cumplimiento de todos los estándares del sistema único de habilitación expedido por la Secretaría de Salud, y finalmente, la Secretaría de Salud verifica que los médicos cumplan con el título de especialización.
Dentro de la investigación realizada por la SDS, se encuentra que lo mayores hallazgos están en que no se cuenta con personal no idóneo en procedimientos de cavitación, hidrolipoclasia, carboxiterapia, utilización de láser, vacumterapia, microdermoabrasión con puntas de diamante, cámaras de bronceo, plasma autólogo, administración de toxina botulínica, administración de ácido hialurónico, lipólisis láser, entre otros (son realizados por esteticistas, bacteriólogas, odontólogos, fisioterapeutas, entre otros); procedimientos quirúrgicos por personal médico no idóneo; deficiencias de bioseguridad; un uso inadecuado de medicamentos e insumos; la utilización de medicamentos e insumos sin registros sanitarios o vencidos; la aplicación de sustancias no permitidas; un mal manejo de residuos hospitalarios; y, finalmente, la realización de procedimientos estéticos invasivos en residencias (de quien practica el procedimiento o del paciente) y lugares clandestinos.






