Este último mes, Bogotá ha tenido las más altas precipitaciones de todo el año. Las últimas dos semanas, el agua que ha caído en la ciudad ha provocado varias inundaciones, sobre todo en vías principales de las localidades de Suba, Usaquén Fontibón, Barrios Unidos, Usme, entre otras.
Este fenómeno no perdona, pasa en el norte y en el sur. Pasa en el oriente y en el occidente. Lo más preocupante, y que nunca debemos olvidar es que la ciudad tiene un alto nivel freático, que hace su terreno más susceptible a inundaciones.
Por esto, debemos tener en cuenta que esto no es solo responsabilidad de las autoridades, también es nuestra responsabilidad. El director de la CAR, Néstor Franco González, le explicó al periódico El Tiempo, que el sábado pasado el nivel de precipitaciones estuvo en 33 milímetros por metro cuadrado, cuando lo normal en días de lluvia es entre 15 y 20. Eso hizo que en la cuenca media del río Bogotá (en su paso por la capital) el caudal pasara de 70 a 120 metros cúbicos por segundo. Es decir, nos estamos enfrentando a unos altísimos niveles de lluvia.
En días pasados, el mismo medio de comunicación, publicó que en una de las limpiezas que se están haciendo en los canales de la ciudad se han encontrado tanta basura, que incluso se encontró la cabina de algún campero. Que pasó a ser basura y estropear los canales de la ciudad. Por ello debemos comprometernos como ciudad para que esto no pase.
La ciudad necesita del trabajo de la administración, y por eso hacemos un llamado a que no se detengan estos procesos de aseo en los canales de la ciudad, que como se puede evidenciar ha recibido más agua de lo normal.






