En el desarrollo del Plan Nacional de Atención a la Emergencia Social y del Plan de Equidad, se establecieron una serie de reformas estructurales y una Red de Protección Social. El Ministerio de Desarrollo Social de la República Oriental del Uruguay ha ganado reconocimiento entre los actores públicos y privados “respecto a su capacidad de diseñar, implementar, monitorear y evaluar los programas dirigidos a la restitución de derechos de la población más vulnerable”. Y se cuenta con despliegue territorial que le permite promover y sostener procesos participativos para el desarrollo de políticas sociales.
Se establecieron cuatro desafíos básicos: eliminar la indigencia; bajar en 10 puntos la pobreza; dar una respuesta efectiva a las situaciones más críticas de precariedad habitacional; y, como resultado final, disminuir la desigualdad.
Dentro de este proyecto se crearon cuatros eje de intervención: Transferencias monetarias, que busca apoyar a la franja poblacional más pobre y así hacer un ejercicio preventivo. Segundo, el programa socioeducativo que busca asegurar un futuro más prometedor para la juventud, la cual es el mayor porcentaje de la población en indigencia y condiciones de calle. Así mismo, se crea el proyecto de educación formal, que busca rescatar a la población y buscarle un espacio productivo en la sociedad. Y finalmente, se creó el Sistema de Cuidados, que buscaba darle atención médica a la población en condición de indigencia y rescatar a estas personas por medio de tratamientos médicos, haciendo evaluaciones médicas previas. Es preciso aclarar que estas evaluaciones médicas establecieron las capacidades mentales y físicas de cada uno de los pacientes, y así determinar si pueden considerarse aptos para tomar decisiones por sí mismo, lo cual es de suma importancia en este tipo de casos con condiciones de adicción.






