
A pesar de las múltiples advertencias, los constructores iniciaron la tala de los árboles que había sembrado la comunidad, con el apoyo del Jardín Botánico y el IDU, en un lote que siempre fue espacio público y ahora fue apropiado de manera irregular.
El concejal Sáenz comparte el comunicado que la comunidad del barrio Bosque Izquierdo ha publicado para convocar a toda la ciudadanía ha solidarizarse en defensa del patrimonio de la ciudad.
Invitamos a todos los vecinos a manifestar su inconformidad con este acto de agresión el próximo Sábado 17 de Mayo a las 10:00 a.m en el Parque de la Araña del Barrio Bosque Izquierdo en la carrera 4 con calle 26..
Comunicado de los vecinos del Bosque Izquierdo
Como vecinos del barrio Bosque Izquierdo hemos visto con preocupación el proyecto Inmobiliario THINK, que la firma Coninsa Ramón H. pretende realizar en el predio donde se demolió el antiguo edificio de “La Litografía”, frente al Parque de La Araña, ubicado en la carrera 4 con calle 26. Con motivo del enorme impacto que causará este proyecto en el barrio, hemos iniciado una serie de acciones frente a las entidades distritales que tienen relación con la construcción del proyecto, para manifestar nuestras preocupaciones e intentar que se desarrolle dentro de los lineamientos urbanísticos y el espíritu del barrio.
Bosque Izquierdo es un barrio que ha sido declarado sector de interés cultural y de Conservación de Patrimonio de Bogotá. Constituye un modelo de urbanismo en cuanto a la función que cumple como área de transición entre la costra urbana y la Reserva Forestal de los Cerros Orientales, en pleno centro de Bogotá. Tiene un valor muy significativo en términos de memoria de la ciudad y ambientalmente representa un oasis en medio de la gran isla de concreto. Por estas y otras razones, Bosque Izquierdo es el barrio en el que hemos decidido habitar y materializar nuestro derecho a la ciudad.
La motivación que nos anima no es otra distinta que defender el patrimonio cultural de la ciudad preservando este escenario de su historia en materia de urbanismo. Nos hemos propuesto desarrollar una serie de acciones que nos permitan blindar hacia el futuro este emblemático sector de las amenazas de los gremios de la construcción con proyectos de la naturaleza del THINK.
Estos son los valores del Bosque Izquierdo, un barrio respetuoso y sostenible en el que la prioridad es la conservación. No nos oponemos al desarrollo de proyectos inmobiliarios, siempre y cuando no transgredan los pilares que hacen de este sector un lugar único en la ciudad.
Los temas que nos preocupan y sobre los que queremos promover un debate público abierto a la ciudadanía son:
1. Preservación del espacio público y de las áreas verdes.
El proyecto Think pretende construir ocho torres de ocho pisos cada una, que ocuparían toda el área actualmente en cerramiento y que corresponde a dos lotes distintos. El lote trasero del encierro tenía 44 árboles sembrados hace muchos años por la comunidad de vecinos, el Jardín Botánico y el IDU, cuando se le consideraba un lote de uso público de propiedad del IDU. Los vecinos que hoy son adultos jugaron en este espacio verde hace más de 40 años y siempre lo reconocieron como un espacio público. El proyecto Think ocuparía toda esta área verde arborizada y para ello talaron, el pasado lunes 12 de mayo, la mayoría de los árboles más frondosos y más grandes que estaban en perfecto estado fitosanitario. Solicitamos a las autoridades competentes que nos expliquen porqué el lote trasero, que a todas luces ha sido espacio público, de un momento a otro fue encerrado por manos privadas.
Esta mancha verde, que es un pulmón valioso y cumplía la función ambiental de franja de contención entre la Avenida Circunvalar y nuestro barrio, se ha perdido irremediablemente para ser reemplazada próximamente por las torres de vivienda que por su altura nos harán perder la visual de la montaña desde el parque de La Araña.
Dado que nuestro barrio está definido por el Ordenamiento Territorial como un sector de interés cultural y de conservación, precisamente por sus áreas verdes y su valor arquitectónico, las posibilidades de desarrollo urbanístico están supeditadas a la conservación de las cualidades paisajísticas que privilegian la preservación del arbolado urbano articulados a una arquitectura acorde con el diseño original de Karl Brunner.
El proyecto THINK constituye una agresión evidente a estas características. Este plantea construir 156 apartamentos con dos garajes por vivienda, lo que significa además multiplicar por tres el número de unidades de vivienda del barrio, con una carga excesiva de vehículos motorizados para una única salida vial que es la carrera cuarta A.
Exigimos a la Secretaría de Planeación y al Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, verificar el impacto de este proyecto porque va en contravía de la normatividad que rige la UPZ 92 y transgrede el espíritu, en términos de uso del suelo, que prioriza la preservación de este sector dé interés cultural con base en el ordenamiento territorial vigente.
2. Agrietamiento de las viviendas adyacentes al proyecto THINK y desplazamiento de familias por cuenta del riesgo asociado a su construcción.
La demolición de la antigua litografía ocasionó el agrietamiento del edificio contiguo en el lindero norte. Las cuatro familias residentes debieron evacuar el edificio por recomendación del FOPAE y el Comité local de Emergencias de la Alcaldía Local de Santafé. Además, han aparecido múltiples grietas en otra edificación vecina. La constructora ofreció reparar las grietas, pero las familias afectadas y la comunidad consideramos que esta solución es inaceptable.
La información parcial que hemos recibido a la fecha nos indica que las entidades encargadas de determinar responsabilidades y acciones a seguir, podrían concluir que las patologías presentes en las edificaciones aledañas no habrían sido causadas por la demolición sino por su antigüedad, en tanto no cumplen con las normas de sismoresistencia. En reunión efectuada el pasado viernes 21 de febrero entre la comunidad y las entidades, textualmente nos expresaron que las edificaciones agrietadas son “muy viejas” y que las grietas podrían no estar causadas por la demolición.
Vemos con preocupación cómo estas prácticas pueden constituirse en una modalidad de desplazamiento, en complicidad con las autoridades, donde los constructores generan las afectaciones estructurales al sector causando el deterioro de los inmuebles aledaños, para posteriormente intentar comprar nuestros predios a bajo costo.
3. Aguas subterráneas y muro de contención.
El estudio de suelos adelantado por la constructora es, además de incompleto, poco serio dado que no contempla la historia y antecedentes de aguas subterráneas de los lotes a construir. Nos preocupa aún más, el impacto que recibiría todo el barrio a mediano plazo con la construcción de los cuatro niveles de sótanos que contempla el proyecto en un terreno que tiene una importante carga de aguas subterráneas toda vez que, según cuentan los residentes mayores, por allí fluía una quebrada que fue canalizada por el acueducto de Bogotá hace más de 50 años. Estas obras suponen un corte del talud que desviaría las aguas profundas hacia todo el conjunto de edificaciones adyacentes generando una inestabilidad significativa en el terreno.
En el predio ubicado en el costado oriental de la Avenida circunvalar, existe un tanque de reserva de agua del acueducto que constituye una variable importante a tener en cuenta porque añade una carga al terreno que aumenta el riesgo sobre la zona. En el lote trasero que incluye el proyecto fue construido un muro de contención para mitigar el riesgo de remoción en masa que produce la pendiente, sumado al peso del tanque y del viaducto. Estas consideraciones no se han tenido en cuenta y se hace indispensable la realización de un estudio hidrogeológico que permita tener certezas para evitar hacia el futuro consecuencias nefastas como la catástrofe sucedida recientemente en Medellín con el edificio Space. Tenemos información a propósito de que la firma Coninsa Ramón H. formó parte del consorcio constructor del Proyecto Space en Medellín, motivo que aumenta nuestra preocupación y constituye una alerta que deberían atender las autoridades. Lo sucedido con este y otros casos, aportan la evidencia necesaria para afirmar que las curadurías no son garantes de transparencia en la expedición de licencias y que entran en juego intereses que ponen en riesgo la seguridad humana.
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En el proceso de investigación y reclamación ante la constructora y las entidades relacionadas con los temas aquí expuestos, hemos contado con el apoyo y la experiencia en temas ambientales del Concejal Roberto Sáenz, a quien agradecemos su interés y disposición constante. Confiamos en el ejercicio de control político que desde el Concejo de Bogotá se ejerza para defender el derecho de las comunidades al territorio y a la ciudad.
Invitamos a toda la ciudadanía a acompañarnos en la defensa del patrimonio cultural y ambiental de todos los bogotanos, amenazado por los gremios de la construcción.
Los interesados en acceder a información precisa sobre las acciones adelantadas por este colectivo de vecinos frente a las autoridades y entidades, pueden comunicarse al correo electrónico proyectarciudadfcl@gmail.com
Contacto: Camilo Lizarazo Olaya






