Allí nuestros niños, niñas y adolescentes sobreviven diariamente a la incertidumbre de pasar una noche más en estas calles. Las autoridades policiales y administrativas conocen de antemano y desde hace mucho tiempo qué sucede en este lugar. Profundamente preocupado por esta situación el concejal Edward Arias hace un llamado especial a todos los actores de este problema para la búsqueda activa de una solución integral.
Una solución no se puede limitar sólo a la realización de intervenciones policivas, encargadas de sacar de las calles a los delincuentes y proxenetas que dominan este predio. Se debe trascender a la resocialización de estos niños y adolescentes y en general de las víctimas. Esto se lograría a través de programas de acompañamiento sicológico y rehabilitación de farmacodependencia entre otras.
Tenemos la obligación entonces como administradores, como representantes de los habitantes de Bogotá, de propender por la verdadera resocialización de las víctimas de este ignorado flagelo. No solo brindarles la ayuda y asesoría legal necesaria para que conozcan y puedan exigir sus derechos constitucionales, sino ir más allá a la verdadera búsqueda de una solución integral. Solo así podrán volver a soñar y vivir como merece todo niño y joven en el mundo.






