Colapsar de manera intencional y premeditada a la Capital, no responde a la reivindicación seria y concertada de los intereses de los taxistas, quienes sin lugar a dudas necesitan que el Gobierno Nacional escuche sus peticiones. No podemos aceptar acciones de hecho, que intimidan, pero sobre todo, recaen sobre el ciudadano común y corriente, quien debe soportar el colapso en la movilidad.
Estoy de acuerdo con una protesta sensata, que proporcione espacios de conciliación y resolución de los conflictos, los taxistas necesitan acciones concretas por parte del Gobierno: la reglamentación y legalización de las plataformas UBER, la seguridad social del gremio y su estabilidad laboral, son temas que se deben resolver. Asi mismo se deben plantear retroalimentaciones, que permitan al usuario, recibir un trato digno y un servicio de excelente calidad,






