En el marco del debate de control político convocado por el Concejo de Bogotá, la concejal Rocío Dussán, del Polo Democrático Alternativo, cuestionó con firmeza los retrasos y la falta de coordinación en la ejecución del plan de descontaminación del río Bogotá. Señaló que, pese a las cuantiosas inversiones realizadas, los avances son insuficientes y la ciudadanía aún no ve resultados reales.
“Hemos invertido más de 5 billones de pesos en el sistema de alcantarillado y saneamiento de la ciudad, y aún no tenemos en operación la Planta de Tratamiento Canoas, que es clave para sanear el 70 % de las aguas residuales de Bogotá”, enfatizó la concejal Dussán, citando datos oficiales entregados por la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá – EAAB-ESP.
Principales preocupaciones:
Obras críticas inconclusas: El interceptor de la Av. Ciudad de Cali presenta apenas un 1,43 % de avance, y la estación elevadora Canoas se encuentra en un 89,52 %, a pesar de su importancia estratégica para el sistema.
Demora inexplicable en la PTAR Canoas: La planta, que trataría una gran parte de las aguas de Bogotá y Soacha, apenas fue contratada. La concejal advirtió que vigilará de cerca que no haya nuevos retrasos en su construcción, prevista para iniciar en los próximos meses.
Falta de articulación institucional: Entidades como la EAAB, la Secretaría de Ambiente, la CAR y la ANLA actúan sin una coordinación efectiva. “La descontaminación del río requiere liderazgo firme, seguimiento técnico y transparencia en la ejecución”, afirmó Dussán.
Atrasos que afectan a la ciudadanía: La población sigue expuesta a riesgos de salud y desbordamientos por fallas en el sistema, mientras que Bogotá continúa vertiendo aguas contaminadas directamente al río en varias zonas.
Propuestas:
-Acelerar de manera prioritaria la finalización de la estación elevadora y de la PTAR Canoas.
-Conformar una mesa técnica permanente con todas las entidades responsables, que rinda informes públicos trimestrales.
-Auditar el uso de los más de 5 billones de pesos ya invertidos y garantizar el cumplimiento de metas anuales de calidad del agua.
-Fortalecer la vigilancia comunitaria y educativa en los territorios e incentivar el control social sobre los vertimientos ilegales.
“Los bogotanos y bogotanas no pueden seguir esperando. El río Bogotá no es una promesa: es un derecho. Exigimos responsabilidad, resultados y que la descontaminación deje de ser una excusa para contrataciones eternas y obras inconclusas”, concluyó la cabildante.
Prensa y comunicaciones - Yohana Santana Bejarano - 3017415680








