Desde el equipo del concejal Julián Triana se lanza una alerta urgente ante las graves denuncias de presunta violencia sexual contra niñas y adolescentes en el Club de Porrismo Angels, en Fontibón.
Según denuncias públicas y procesos en la Fiscalía, el propietario del club, Wilson Martínez Velandia, habría incurrido en abusos sistemáticos durante años. Los testimonios hablan de tocamientos indebidos y conductas que vulneran profundamente la dignidad de las víctimas, algunas desde los 7 años.
Más de 57 niñas y adolescentes han señalado haber vivido situaciones similares, lo que sugiere un posible patrón de violencia. A pesar de esto, el club seguiría operando con normalidad, sin una respuesta institucional clara.
Surgen preguntas urgentes: ¿cómo es posible que este espacio siga funcionando? ¿Dónde están las acciones del Distrito para prevenir y proteger?
Se han radicado solicitudes ante la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo y el IDRD. Sin embargo, resulta inaceptable que esta última entidad se desligue alegando falta de competencia. Garantizar entornos seguros para la niñez no es opcional.
Esto ocurre, además, tras la firma del Pacto por la Prevención de las Violencias en el Deporte. Un compromiso que no puede quedarse en el papel.
Por ello, se exige:
- Protección inmediata para las posibles víctimas.
- Suspensión preventiva de vínculos del club con el Distrito.
- Protocolos obligatorios contra violencias de género en clubes deportivos.
- Cumplimiento real del pacto distrital.
- Pronunciamiento de la Liga de Porrismo.
Bogotá no puede permitir que el deporte sea un espacio de riesgo. La omisión institucional también es violencia.
Cel: 3015611711






